15 marzo 2007

Etiquetas, y luego contesto a todos :)




Semilla; dejo las imágenes orientativas para mostrar las etiquetas. Si problemas, me mandas una paloma mensajera a los comentarios ¿ok?
No olvides decirle a Mr. Blogger que guarde los cambios.

10 marzo 2007

Mañana, 11 de Marzo en el corazón



Mañana, muchas familias volverán a llorar, si es que han podido dejar de hacerlo en algún momento, por la forma brutal en que perdieron la vida sus hijos, sus padres, sus parejas, sus amigos.
Mañana será un día para que, los que tuvimos tanta suerte como para conservar intacta a nuestra familia, les tengamos presentes en nuestro corazón.
Mañana, será un día perfecto para que les digamos a nuestros seres queridos, lo mucho que significan para nosotros, para reconciliarnos con la vida, para ofrecer consuelo a quien sabemos que lo necesita.
Mañana, recordemos que la vida es sagrada, que la libertad de pensamiento es tan importante como la justicia y que la venganza no ayuda a nadie.
Mañana, seamos conscientes de la responsabilidad que cada uno de nosotros tiene frente a los demás y ayudemos, generosamente, a la convivencia en paz.

05 marzo 2007

Tribus y rituales


Ayer tuve comida familiar. De no muchos, porque cada día es más difícil reunir a las familias, pero suficientes para que salieran a relucir todas esas frases, bromas, muletillas y pequeños ritos que sólo tienen sentido para nosotros; que sólo a nosotros nos hacen reír o ponernos melancólicos. Cualquiera que nos oyera hablar, en momentos puntuales, pensaría que estamos mal de la cabeza o se le quedaría una cara de esas de "no entiendo nada" o de "¡que gente más rara!"
No es que seamos especialmente raros, es que somos una tribu, en esa acepción segunda del DRAE. " Grupo social primitivo de un mismo origen, real o supuesto, cuyos miembros suelen tener en común usos y costumbres"
Podemos suavizar un poco lo de primitivo si queréis, pero tampoco es que me importe ser considerada "primitiva", ni mucho menos. Ya he comentado otras veces que el sentido de pertenencia, es importante para mí. Nadie lo diría, sabiendo también lo mucho que me gusta vivir sola y cómo disfruto de cada minuto libre que obtengo.
Mucho antes de que el mundo fuera global (si es que lo es) estaban las tribus, los clanes o pueblos. Y cuando se dieron cuenta de que había más tribus en el mundo, intentaron diferenciarse de ellas. Así, no era igual la forma en que el apache colocaba las plumas en su cabeza que la forma en que lo hacían los soshones. Por poner un ejemplo muy visto en el cine :)
Y creo que estas cosas perduran siempre, aunque sea a otros niveles. Me llamó mucho la atención saber que en Escocia, esos tejidos de cuadros tan característicos llamados tartán, tenían unos colores y unas combinaciones especiales para cada clan. Si verde con una raya roja, eres del clan McDermott; si rojo con raya verde, del McFarlan. Y en las Islas de Arán, en Irlanda, las mujeres de los pescadores tejían sus jerseis con trenzados y combinaciones de puntos exclusivas para cada familia. Eran de lana blanca cruda, bastante visibles, y permitían saber de qué casa era cada quién. Imagino que todos los paises tienen ejemplos similares en su historia, antes de que la ropa se hiciera en China y las pizzas fueran la cena nuestra de cada día.
No sé si hemos ganado mucho con esto del "todos iguales" A mí me sigue gustando la idea de pertenencia a un clan chiquito, abierto a novedades que traigan una parte del suyo y así nos enriquecemos todos.
Y pregunto ¿Blogger, es un clan? ¿Somos una tribu los grupos de amigos que formamos en esta red? ¿O cuántos de los que nos visitamos tenemos esa sensación de "esta es mi tribu"?

"La Cumparsita" de G. Matos, interpretada por Aníbal Troilo.

22 febrero 2007

Charlando con Teresa II


Teresa se las ingenió para tener cinco hijos en los ocho años que duró su matrimonio.
Su marido murió de repente durante la cena de un día del que ha olvidado la fecha. Ella dice "se cayó así" y deja caer la cabeza sobre la mesa del comedor y relaja el cuerpo, recreando de modo perfecto una muerte súbita. Sucedió poco después de la guerra civil y cuando parecía que todo iba a ir bien para su familia. No eran pobres. Tenían tierras y criaban animales que vendían y hasta un pequeño molino y un horno para hacer el pan.
Por algún motivo, herido tal vez, licenciaron a su marido antes del final de la guerra. Y él volvió al trabajo en el campo, secundado por Teresa.Poco después, la guerra los alcanzó en la zona donde vivían. Y me cuenta.
-¡Tú sabes que desastres pasaban! Ellos venían y se llevaban las gallinas, el trigo, las mulas, lo que les daba la gana. Y tu, chitón.

En este punto, hace el gesto de cerrarse la boca con una cremallera.
-Y no te vayas a creer que unos eran mejor que otros. Todos nos robaban. Y si alguno del pueblo te tenía entre ojos, cuando entraban los suyos, te denunciaba y venían por la noche a llevarte en cueros vivos al campo y allí, pum, pum, te dejaban tieso. Y cuando entraban los otros, lo mismo.
Teresa, me coge del brazo y me lleva hasta el centro del comedor, se echa el fusil al hombro y me dispara varias veces. Casi me extraña no caer muerta.
-¿Y qué te crees, que se quedaban contentos con eso? No, no. Mira tú si eran cafres, que luego ponían a los muertos atravesados en la carretera y les pasaban los camiones por encima. ¡Chacha, que cosa...!
Aquí, se muerde los labios y se lleva las manos a la frente, moviendo la cabeza arriba y abajo.
-Y yo tenía que pasar por el camino ese para llevar la comida al marido que estaba en el campo. ¿Tú ves, así recto el camino con los hombres muertos? Pues aquí junto, estaba mi marido arando. Yo miraba por la ventana antes de salir y contaba cuántos muertos había. ¡Madre de Dios...! Y cogia el hatillo de la comida y así como me acercaba y los iba viendo todos espachurrados, medio me tapaba los ojos. Aquello no era para mirar, no, no.
Teresa se pone una mano en la frente, la baja hasta taparse los ojos, la vuelve a levantar y la baja otra vez.
-Cuando ya estaba allí, topando con uno, levantaba la pierna y daba un paso largo para saltarle por cima del cuerpo sin pisarle. Y al poco, otro y otro. ¡Chacha, aún los estoy viendo..! ¡Terrible, terrible...!
Teresa se ha levantado de la silla y ha recorrido el camino uniendo la acción a la palabra. Veo que intenta taparse los ojos, que sortea los cadáveres como puede, que se tambalea cuando el cuerpo es demasiado ancho para sus cortas piernas.
-¿Y cómo ibas a comer luego con todo lo que habías visto? No podías. No te pasaba ni una miguita por la garganta.
Se lleva una mano al cuello y lo aprieta mientras hace el gesto de intentar tragar. Y se calla. A mí no se me ocurre nada que decirle y callo también. Se levanta, va hacia la ventana y mira sin ver, los ojos fijos en los cristales, las manos cruzadas en la espalda. Me parece que tengo que hacer algo. Me acerco y le pongo el brazo alrededor de los hombros. Es tan pequeñita que nada me costaría cogerla en brazos y acunarla. Pero ella se vuelve de inmediato, me mira y dice:
-Oye, ¿que te parece si vamos a comprar unos calcetines al mercadillo? ¿Tendremos bastante con cinco "ebros"?

16 febrero 2007

Hoy tengo un día de esos...

... en que va a ser mejor que me quede calladita.
Y es que saber, así, de repente, que dentro de cinco mil millones de años, el sol se nos va a comer vivos, me ha dejado sin ganas de nada. Me he puesto a pensar en todos los amigos que se cocerán conmigo cuando llegue ese día, y me ha dado una pena, que para qué os cuento.
Imaginar que dentro de unos pocos eones, todos calvos, es un pensamiento pavoroso. Vamos, la cabra todavía está temblando. He intentado animarla (y animarme) diciéndole que eso no va a pasar; que mucho antes de que llegue el momento, ya nos habrán frito en alguna guerra étnica o religiosa, o que nos habremos muerto tranquilamente, infectadas por un nuevo virus que suelte algún aficionado a la guerra biológica.
Y caso de llegar vivas, quizá no nos pase nada porque como la Tierra se va calentando cada año un poco más, nos habremos acostumbrado a las temperaturas del núcleo solar.
Sea como sea, el mundo lo tiene crudo. Tal vez por eso será necesario cocerlo, digo yo.
Hoy solo estamos a unos 17 grados y la vida continúa su marcha normal; llena de decepciones, alegrías, soledad, amor, amarguras, ilusiones, mentiras y verdades, en un flujo y reflujo que cada cual soportará como mejor pueda, porque vivir vale la pena a pesar de todo. O contra todo; como queráis.
Lo que va a fastidiarme, es si dentro de un par de miles de millones de años, me tengo que ir a vivir a una nave espacial, que es la propuesta más viable para salvar a la humanidad del tueste solar. Creo que no voy a querer ir, se pongan como se pongan.

10 febrero 2007

La sencillez mola...


... ¡pero es aburrida de narices..! dice Ágata, que yo soy incapaz de hablar de forma tan vulgar.
Lo que yo digo es que negro sobre blanco, está bien, pero es monótono. Compensar la monotonía requiere esfuerzos adicionales, como pasarse las horas muertas buscando imágenes, o Youtubes, o cambiando los colores de las letras. Estoy frustrada. Me siento como una mujer de la edad de piedra que se hubiera encontrado un microondas a la entrada de la gruta.
(Aquí, una imagen de la mujer en cuestión, dándole vueltas a un microondas con un palo, por si acaso resulta ser venenoso)
Si quiero ser objetiva (que no quiero) debo reconocer que la nueva versión no está mal. Es más rápida la publicación, el sistema para insertar scripts es mejor también, porque te ahorra andar revolviendo el html de la plantilla (aquí, foto de Trenzas metida hasta las rodillas en el código, linterna en mano) y el sistema de etiquetas me permitirá, en un futuro más o menos lejano, separar las opiniones de la cabra de las mías. En cambio, el modo de insertar los enlaces, es mucho más lento porque no puedes copiarlos todos a la vez. (Aquí, un Youtube de Trenzas copiando y pegando los enlaces uno a uno, dándole como loca al botón Añadir)
Por no decir que hay que rectificar todas las palabras acentuadas, aunque sólo una vez, y que si has cometido un error en la entrada, es mejor borrarla y escribir otra, so pena de volver a pelearse con el html.
Al menos, he logrado volver a poner la música y eso ya es algo.
(Foto del canario compitiendo con la música a pleno pulmón)
También me fastidia no poder centrar o justificar el texto directamente. O a lo mejor se puede y aún no he entendido cómo.

06 febrero 2007

Estado de sitio

Siempre que veáis un buen título en mis posts, seguro que se lo he robado a alguien.
El de hoy es de Albert Camus y me viene de perlas para decir que me siento sitiada, asediada, comprimida y acogotada por la versión Beta. Y que a veces, no queda otra sino rendirse.
Así que le voy a decir a Blogger que, por favor, me cambie a donde le de la gana, pero que deje de asediarme.
Si de buenas a primeras (o de malas a segundas) no sabéis que ha sido de mí, no sufráis :)
Os encontraré de nuevo.
¡Adiós, versión Alfa de mi corazón...!

30 enero 2007

Charlando con Teresa

De lunes a viernes, dos horas cada día, estoy con Teresa. En mayo cumplirá 90 años. Mide algo más de 1.30 y pesará unos 38 kilos. Lleva un audífono anticuado, usa gafas solo para coser y a pesar de arrastrar bastante la pierna derecha, camina a una velocidad considerable, por no mencionar que vive en un segundo piso sin ascensor y que hay unos cuarenta escalones que subir, cosa que hace al menos una vez al día. Tiene una carita de duende travieso; arrugada como una pasa, la piel oscura, quemada por una niñez y juventud trabajando en el campo, cuidando cabras y aventando trigo, y unas manos fuertes con las que expresa todo lo que no acaba de poder decir con las palabras.
Una vida tan larga, da para mucho escuchar y yo la escucho y aprendo. Hoy hemos hecho jabón. Solo en el recuerdo, claro. Me ha contado cómo se iba guardando cada gota de aceite sobrante y cada trozo de tocino o grasa que no se pudiera comer. Cuando juzgaban que había suficiente se iba al pueblo a comprar sosa. Se encendía un fuego en el corral o en el campo, se ponía encima un enorme caldero, se fundía la grasa, se añadía la sosa y con un palo largo, se removía la pasta constantemente hasta que estuviera a punto. Entonces, se vertía en unos cajones de madera y se dejaba secar. Después se volcaba y se cortaba en trozos del tamaño adecuado.
Pero Teresa no lo cuenta así. Ella se levanta de la silla y se coloca; toma el imaginario palo y da vueltas y vueltas a la inexistente pasta que hierve en el inexistente caldero.
Incluso se ajusta la ropa al cuerpo para que el fuego no la alcance. Se mete en la faena con una viveza y una precisión que te hacen ver lo que ella veía y hacía. Notas hasta el olor de la pasta jabonosa en el aire del comedor. Y cuando el jabón está hecho, seco, cortado y almacenado, se sienta, se lleva las dos manos a la frente y dice: "¡lo que yo habré trabajado..! ¿Cómo estaré viva yo?" Y apreta los labios y mueve la cabeza arriba y abajo y luego de un lado a otro, como si a la vez aceptara y negara el hecho de estar a punto de cumplir 90 años.
Todos los días vigila desde la ventana mi llegada. Cuando me ve aparecer, corre a abrir la puerta y prácticamente, se me echa encima con alguna noticia espeluznante que ha oído o visto en la tele.
-¡Oye...! ¿Tú sabes eso que ha pasado?
-Pues..., no. ¿Qué ha pasado?
-¡Oh.., oh.., cosa tremenda...! ¡Más de cien muertos...!
-¿Dónde?
-Aquí, en un pueblo cerca. ¡Oye, una cosa tremenda, tremenda...!
Y apreta los labios y mueve la cabeza y se va tan rápido como puede al comedor a poner la tele.
-Ven, ven, que ahora lo dicen . ¡Mira, mira...!
La tele muestra unas imágenes del último atentado en Irak.
-Teresa, tranquila. Esto no ha pasado en España, ni cerca.
-¿Ni en Canarias..?
-No, en Canarias tampoco. No se preocupe que su familia está bien. Esto ha sido muy lejos.
-¡Ahhhhhh....! ¡Pobretes...!
Y una sonrisa le aparece en la boca y los ojos le brillan alegres. Su familia está a salvo. Ya puede asomarse otra vez a la ventana a controlar las obras de la calle o relajarse para los ejercicios que haremos a continuación.
Hoy también me ha dicho que esas obras del Ayuntamiento costarán 25 millones de "ebros" y ante la magnitud de la cantidad me ha preguntado si yo sabía cuánto era eso en billetes de cinco.
Es decir, cuántos billetes de cinco euros entran en 25 millones.
Hubiera necesitado a mi amiga Fractal para cual para que me sacara del apuro, pero como no estaba, he tenido que decirle que no tenía ni idea, pero seguro que más de cien. Ante tamaña cifra, se ha llevado las manos a la frente, se ha mordido los labios y ha vuelto a agitar la cabeza en todas direcciones, al tiempo que exclamaba: "¡Qué barbaridad..! ¡Más de cien billetes de cinco...!"
*
The Seasons Op.37a, No.6 'June' de Piotr Ilich Tchaikoski. 3.74 megas. Formato .wma

20 enero 2007

Diagnóstico diferencial


¿Qué tal, chicas y chicos? Yo bien, gracias. Con un poco de dolor de cabeza, pero no os preocupéis; es por la corona que pesa un..., mucho.
Mientras Trenzas limpia la jaula del canario (y tiene para un buen rato) vengo a contaros el resultado de mis investigaciones. Sí, sí: he estado investigando, que tenía mucha curiosidad por saber que le estaba pasando a Trenzas. ¿Vosotros no la notáis rarita..? ¿Así, como ida..? Bueno, claro; es que vosotros no la veis en persona y quizá no os hayáis dado cuenta. Pero yo, que tengo que sufrirla vis a vis, ya no sabía que pensar. Así que, aprovechando esas series de la tele que están de moda, con muchos médicos y muchos enfermos (prefiero ver la tele que leer enciclopedias) he ido tomando notas y sacando consecuencias. Vi al Dr. House, con su bastón y su pizarra apuntando síntomas y me dije "Ágata, aprende..." Después de unos cuantos episodios ya estoy en condiciones de deciros lo que tiene Trenzas. En realidad, ahora que lo tengo ante los ojos, sé que ya lo sabía, pero no quería darme cuenta. Por no sufrir, que una también tiene su corazoncito, aunque sea una cabra.
Trenzas es una versión Beta. No es la Trenzas definitiva.
¿Qué...? ¿Ya sospechábais algo...? ¿Veis...? ¿A que ya os queda más claro ese comportamiento errático? "Ahora estoy, ahora no estoy, ahora comento, ahora no comento, ahora abro otro blog, ahora lo cierro, ahora limpio la jaula, ahora no la limpio...."
Por no hablar de "ahora te compro las manzanas, ahora te aguantas..."
Lo cierto es que no sé si alegrarme; mientras sea Beta, siempre existe la posibilidad de que mejore y eso da alguna esperanza.
Investigando en su pasado y revolviendo el piso en busca de termitas, parásitos u hongos no comestibles (eso siempre lo manda hacer el Dr. House, mi pariente) encontré unos documentos y creo saber ya cual es la causa profunda de que, a su edad, siga aún en Beta. Ella es la única chica entre 4 hermanos. ¿Os dais cuenta del trauma infantil que eso debe llevar aparejado? ¿Qué contrariedades no habrá soportado? ¿Cómo podría ella vivir una infancia feliz rodeada de coches teledirigidos, Scalextrics, espadas láser y multitud de indios, vaqueros y Séptimos de Caballería? Y ahora, cuando ya todo eso quedaba lejano y la tranquilidad parecía haberse instalado en su cerebro, el desorden llega de nuevo de la mano del nuevo Blogger. La inutilidad de poner orden en el caos infantil que vivió, se ha recrudecido ante parecida circunstancia.
Y es peor, porque aquí no puede disimular que no se entera. Y como la versión Beta de Trenzas no tiene una versión Alfa a la que volver...
Voy a tener que seguir investigando; que no cunda el pánico. A lo mejor, si sigo viendo House, encuentro una manera de llevarla hasta Epsilon y se soluciona todo.
Esto de ser una cabra responsable no resulta nada fácil, la verdad.

15 enero 2007

Seguimos, más o menos

Bueno, a la carga de nuevo. Los principios de año son terribles. Después de tantas fiestas y turroneo se queda una como embotada, con el cerebro pastoso y los dedos flojos. Y eso que a mí no me gusta mucho el dulce; lo evito tanto como puedo, pero a ver quién es el guapo que le dice a mi madre que ya no puede comer ni una migaja más de Jijona o de Yema...
Ahora creo que ya no le quedan dulces navideños, porque hace dos días que no tengo que comer ninguno, gracias sean dadas.
Y aparte dulces ¿cómo va el año..? Ya, ya sé que aún es pronto y no ha tenido tiempo este 2007 de sacar las uñas, pero así, grosso modo, ¿todo bien? Pues me alegro (si es que sí) Yo fatal, para qué os voy a engañar. Necesito con urgencia un corte de pelo, sacar a pastar a la cabra y que vengan a ponerme en marcha el otro ordenador que lleva mes y medio quejándose de la fuente de alimentación y por más que le he ofrecido bocadillos de jamón, dice que no es esa clase de alimento lo que necesita. Esperaremos estóicamente a que se le pase la resaca al técnico-repara-arañazos de siempre. Que miedo me da, porque cada vez que toca algo, borra todo el disco duro.
Total, que entre la blandura cerebral y otras minucias, no he tenido mucho tiempo para pasarme a ver que habéis escrito vosotros que tenéis neuronas saludables. Pero lo haré, lo haré...
Claro que, sin ir más lejos, ayer me prometí firmemente que no pasaría un día más sin limpiar la jaula del canario. Y ahí está. Sucia.
Bueno, ya. Sólo quería dejar fe de vida y permanencia en el blog y, a lo mejor, mañana se me ocurre algo divertido que contaros. Y ya de paso, os cambio la música.
¡Que descanséis...!

04 enero 2007

Ya no me acuerdo...

... de qué hablábamos el año pasado, antes de empezar con los posts de felicitaciones de Navidad, Año Nuevo y de desear que los Reyes Magos, o la Befana, o Papá Noel, nos trajeran toda la felicidad del mundo y todos los juguetes que habíamos pedido, o soñado.
Y cuando el día 6, se abran las últimas cajas de juguetes y se quiten los envoltorios del último par de calcetines o del último pañuelo para el cuello de la abuelita, sabremos que hay que esperar otro año para volver a repetirlo, y nos quedaremos un poco vacíos y meláncolicos.
Y es que cuesta volver a pisar el suelo nuestro de cada día. Tres días más y las brigadas del Ayuntamiento pasarán a recoger las luces navideñas de nuestras calles, arrancarán el enorme Árbol de la Rambla, y en los escaparates aparecerán, como por ensalmo, los carteles anunciando las rebajas. Y eso sí que es el fin de las Fiestas Navideñas. Las rebajas de enero, te devuelven, definitivamente, a la cruda realidad.
Aunque para los adictos a tales oportunidades, se abre otro período festivo. Una especie de juego de rol, en el que cada grupo tiene una misión concreta. De un lado, los que necesitan imperiosamente, gastar hasta el último euro que les queda; del otro, los que necesitan quitarse de encima los stocks, ya invendibles por otros medios.
Supongo que me pierdo algo importante, porque todo el mundo pregunta, en algún momento: ¿has ido a las rebajas de tal o cual sitio..? Y tengo que confesar, algo avergonzada, que no; que ni idea de lo buenas que son y prometo a alguien que sí, que me pasaré a ver si tienen ese maravilloso vestido que me aseguran que es perfecto para mí y que nunca llegaría a ponerme, en el supuesto de que lo comprara.
Me da un poco de envidia la gente que sabe aprovechar las oportunidades, lo reconozco. Y también que no tengo la menor capacidad de adaptación para según que cosas. El año pasado me decidí a ir "de rebajas" Quería unos pares de deportivas y zapatos, así que me dije: "venga, Trenzas, que tú puedes ¡a por ellos a mitad de precio..!" Y voy a la zapatería: " Oye, mira, quiero unas Geox, que se cierren con velcro, de tal color, y también unos 24 horas cerraditos, pero no azul marino, que ya tengo unos. ¿ A que precio salen ahora?" Respuesta: "Chica, lo siento, ni los Geox ni los 24 horas se rebajan. Pero mira, tengo estas Adidas que son igualitas con un 40% de descuento y estos flexibles de Mallorca, que son exactos a los 24, con un 25 % menos, y también..."
No me digáis que no es una injusticia. Bueno, dos injusticias; una, que no sea capaz de adaptarme a otro calzado y la segunda, que no rebajen justo lo que me gusta. Y creo que ninguna de las dos tiene remedio.
¡Feliz Cuesta de Enero...!

31 diciembre 2006

23 diciembre 2006

Y llegó...

Os deseo a todos lo mejor, amigos.
En estas fechas y siempre en vuestra vida.
Y si es posible, también en la mía.
*
*
Abrazos y cariños.


15 diciembre 2006

Contrapunto

*
Canción para ese día
*
He aquí que viene el tiempo de soltar palomas
en mitad de las plazas con estatua.
Van a dar nuestra hora. De un momento
a otro, sonarán campanas.
*
Mirad los tiernos nudos de los árboles
exhalarse visibles en la luz
recién inaugurada. Cintas leves
de nube en nube cuelgan. Y guirnaldas
*
sobre el pecho del cielo, palpitando,
son como el aire de la voz. Palabras
van a decirse. Oíd. Se escucha
rumor de pasos y batir de alas.
*
Jaime Gil de Biedma

11 diciembre 2006

La Tierra es...

... una esfera achatada por sus dos extremos que se llaman Polos.

Analizando: ¿dónde tiene una esfera sus extremos? No sé el motivo por el que recuerdo esta parte de una lección de la antigua asignatura de Geografía, que nos enseñaban en Primaria.
Todo es oír o decir la palabra TIERRA y ahí está la "esfera achatada por sus dos extremos" Como mi "cole" era de monjas, es posible que ellas supieran cosas acerca de las esferas, negadas al común de los mortales. O quizá sólo fuera una forma de expresión para que retuviéramos la forma de la Tierra.
Yo solía añadir una broma: "... por sus dos extremos que se llaman Polos; uno de naranja y otro de limón"
No me hagáis mucho caso, porque hoy tengo un mal día. Estoy rabiosa porque, después de todo, hay asesinos que logran evadir a la Justicia, aunque sea muriéndose, lo cual es malo, porque nos priva del placer de verlos acabar sus días entre rejas, como mínimo.
Y porque ayer, vi un documental que aún me tiene con la garganta apretada y murmurando palabrotas a todo tren, con ayuda de la cabra que me va dictando las que no recuerdo.
El tema era las minas; las terrestres y las submarinas, y el trabajo que hacen los artificieros franceses, de reconocido prestigio mundial, para desactivarlas o para dejarse la vida intentándolo. Explicaron las muchas formas de colocarlas; dijeron que las hay de colores llamativos y brillantes para atraer a los niños y que les exploten en la cara; hablaron de como se deja, en las trincheras o los búnkeres, algún hombre herido gravemente y le colocan una mina debajo del cuerpo, para que al llegar el enemigo a la posición y escuche sus gemidos, si lo toca para prestarle ayuda, salte por los aires.
Pero lo que me revolvió el alma fue cuando contaron que, en la ciudad de Kosovo, prácticamente destruida durante la Guerra de los Balcanes, el ejército que la había tenido ocupada tuvo que retirarse al llegar la tregua. Antes de irse, buscaron entre las ruinas de las casas, fotografías de las familias que las habían habitado y las clavaron en las pocas paredes que quedaban en pie, escondiendo, justo debajo y entre los escombros, minas de contacto.
Así, las personas que volvían a intentar recuperar su vida, después de perderlo todo, sentían una alegría inmensa al ver allí, en la pared, las fotografías de sus seres queridos y se abalanzaban a cogerlas, activando la mina, que ponía el broche de oro a la crueldad humana.
No me es posible imaginar el grado de maldad necesaria para hacer algo así. Y no es que sea la primera vez que me entero de cosas horribles, pero esto me cogió por sorpresa. Y aún no me he recuperado.
Para evadirme, me he puesto a pensar en "la esfera achatada por sus dos extremos" porque entonces yo tenía seis o siete años y no sabía que entre esos dos achatamientos, habitaban personas capaces de las mayores atrocidades. Tampoco sabía entonces que hay otras muchas, dispuestas a dar su vida para salvar la de otros.
Ahora sé que hay "polos de naranja y polos de limón" y que no es ninguna broma.
*
Frederic Chopin . Estudio nº 12 en Do menor, llamado "Revolucionario" Todo el que me conoce de años, sabe que es "mi música" cuando la rabia me está quemando.