30 enero 2007

Charlando con Teresa

De lunes a viernes, dos horas cada día, estoy con Teresa. En mayo cumplirá 90 años. Mide algo más de 1.30 y pesará unos 38 kilos. Lleva un audífono anticuado, usa gafas solo para coser y a pesar de arrastrar bastante la pierna derecha, camina a una velocidad considerable, por no mencionar que vive en un segundo piso sin ascensor y que hay unos cuarenta escalones que subir, cosa que hace al menos una vez al día. Tiene una carita de duende travieso; arrugada como una pasa, la piel oscura, quemada por una niñez y juventud trabajando en el campo, cuidando cabras y aventando trigo, y unas manos fuertes con las que expresa todo lo que no acaba de poder decir con las palabras.
Una vida tan larga, da para mucho escuchar y yo la escucho y aprendo. Hoy hemos hecho jabón. Solo en el recuerdo, claro. Me ha contado cómo se iba guardando cada gota de aceite sobrante y cada trozo de tocino o grasa que no se pudiera comer. Cuando juzgaban que había suficiente se iba al pueblo a comprar sosa. Se encendía un fuego en el corral o en el campo, se ponía encima un enorme caldero, se fundía la grasa, se añadía la sosa y con un palo largo, se removía la pasta constantemente hasta que estuviera a punto. Entonces, se vertía en unos cajones de madera y se dejaba secar. Después se volcaba y se cortaba en trozos del tamaño adecuado.
Pero Teresa no lo cuenta así. Ella se levanta de la silla y se coloca; toma el imaginario palo y da vueltas y vueltas a la inexistente pasta que hierve en el inexistente caldero.
Incluso se ajusta la ropa al cuerpo para que el fuego no la alcance. Se mete en la faena con una viveza y una precisión que te hacen ver lo que ella veía y hacía. Notas hasta el olor de la pasta jabonosa en el aire del comedor. Y cuando el jabón está hecho, seco, cortado y almacenado, se sienta, se lleva las dos manos a la frente y dice: "¡lo que yo habré trabajado..! ¿Cómo estaré viva yo?" Y apreta los labios y mueve la cabeza arriba y abajo y luego de un lado a otro, como si a la vez aceptara y negara el hecho de estar a punto de cumplir 90 años.
Todos los días vigila desde la ventana mi llegada. Cuando me ve aparecer, corre a abrir la puerta y prácticamente, se me echa encima con alguna noticia espeluznante que ha oído o visto en la tele.
-¡Oye...! ¿Tú sabes eso que ha pasado?
-Pues..., no. ¿Qué ha pasado?
-¡Oh.., oh.., cosa tremenda...! ¡Más de cien muertos...!
-¿Dónde?
-Aquí, en un pueblo cerca. ¡Oye, una cosa tremenda, tremenda...!
Y apreta los labios y mueve la cabeza y se va tan rápido como puede al comedor a poner la tele.
-Ven, ven, que ahora lo dicen . ¡Mira, mira...!
La tele muestra unas imágenes del último atentado en Irak.
-Teresa, tranquila. Esto no ha pasado en España, ni cerca.
-¿Ni en Canarias..?
-No, en Canarias tampoco. No se preocupe que su familia está bien. Esto ha sido muy lejos.
-¡Ahhhhhh....! ¡Pobretes...!
Y una sonrisa le aparece en la boca y los ojos le brillan alegres. Su familia está a salvo. Ya puede asomarse otra vez a la ventana a controlar las obras de la calle o relajarse para los ejercicios que haremos a continuación.
Hoy también me ha dicho que esas obras del Ayuntamiento costarán 25 millones de "ebros" y ante la magnitud de la cantidad me ha preguntado si yo sabía cuánto era eso en billetes de cinco.
Es decir, cuántos billetes de cinco euros entran en 25 millones.
Hubiera necesitado a mi amiga Fractal para cual para que me sacara del apuro, pero como no estaba, he tenido que decirle que no tenía ni idea, pero seguro que más de cien. Ante tamaña cifra, se ha llevado las manos a la frente, se ha mordido los labios y ha vuelto a agitar la cabeza en todas direcciones, al tiempo que exclamaba: "¡Qué barbaridad..! ¡Más de cien billetes de cinco...!"
*
The Seasons Op.37a, No.6 'June' de Piotr Ilich Tchaikoski. 3.74 megas. Formato .wma

20 enero 2007

Diagnóstico diferencial


¿Qué tal, chicas y chicos? Yo bien, gracias. Con un poco de dolor de cabeza, pero no os preocupéis; es por la corona que pesa un..., mucho.
Mientras Trenzas limpia la jaula del canario (y tiene para un buen rato) vengo a contaros el resultado de mis investigaciones. Sí, sí: he estado investigando, que tenía mucha curiosidad por saber que le estaba pasando a Trenzas. ¿Vosotros no la notáis rarita..? ¿Así, como ida..? Bueno, claro; es que vosotros no la veis en persona y quizá no os hayáis dado cuenta. Pero yo, que tengo que sufrirla vis a vis, ya no sabía que pensar. Así que, aprovechando esas series de la tele que están de moda, con muchos médicos y muchos enfermos (prefiero ver la tele que leer enciclopedias) he ido tomando notas y sacando consecuencias. Vi al Dr. House, con su bastón y su pizarra apuntando síntomas y me dije "Ágata, aprende..." Después de unos cuantos episodios ya estoy en condiciones de deciros lo que tiene Trenzas. En realidad, ahora que lo tengo ante los ojos, sé que ya lo sabía, pero no quería darme cuenta. Por no sufrir, que una también tiene su corazoncito, aunque sea una cabra.
Trenzas es una versión Beta. No es la Trenzas definitiva.
¿Qué...? ¿Ya sospechábais algo...? ¿Veis...? ¿A que ya os queda más claro ese comportamiento errático? "Ahora estoy, ahora no estoy, ahora comento, ahora no comento, ahora abro otro blog, ahora lo cierro, ahora limpio la jaula, ahora no la limpio...."
Por no hablar de "ahora te compro las manzanas, ahora te aguantas..."
Lo cierto es que no sé si alegrarme; mientras sea Beta, siempre existe la posibilidad de que mejore y eso da alguna esperanza.
Investigando en su pasado y revolviendo el piso en busca de termitas, parásitos u hongos no comestibles (eso siempre lo manda hacer el Dr. House, mi pariente) encontré unos documentos y creo saber ya cual es la causa profunda de que, a su edad, siga aún en Beta. Ella es la única chica entre 4 hermanos. ¿Os dais cuenta del trauma infantil que eso debe llevar aparejado? ¿Qué contrariedades no habrá soportado? ¿Cómo podría ella vivir una infancia feliz rodeada de coches teledirigidos, Scalextrics, espadas láser y multitud de indios, vaqueros y Séptimos de Caballería? Y ahora, cuando ya todo eso quedaba lejano y la tranquilidad parecía haberse instalado en su cerebro, el desorden llega de nuevo de la mano del nuevo Blogger. La inutilidad de poner orden en el caos infantil que vivió, se ha recrudecido ante parecida circunstancia.
Y es peor, porque aquí no puede disimular que no se entera. Y como la versión Beta de Trenzas no tiene una versión Alfa a la que volver...
Voy a tener que seguir investigando; que no cunda el pánico. A lo mejor, si sigo viendo House, encuentro una manera de llevarla hasta Epsilon y se soluciona todo.
Esto de ser una cabra responsable no resulta nada fácil, la verdad.

15 enero 2007

Seguimos, más o menos

Bueno, a la carga de nuevo. Los principios de año son terribles. Después de tantas fiestas y turroneo se queda una como embotada, con el cerebro pastoso y los dedos flojos. Y eso que a mí no me gusta mucho el dulce; lo evito tanto como puedo, pero a ver quién es el guapo que le dice a mi madre que ya no puede comer ni una migaja más de Jijona o de Yema...
Ahora creo que ya no le quedan dulces navideños, porque hace dos días que no tengo que comer ninguno, gracias sean dadas.
Y aparte dulces ¿cómo va el año..? Ya, ya sé que aún es pronto y no ha tenido tiempo este 2007 de sacar las uñas, pero así, grosso modo, ¿todo bien? Pues me alegro (si es que sí) Yo fatal, para qué os voy a engañar. Necesito con urgencia un corte de pelo, sacar a pastar a la cabra y que vengan a ponerme en marcha el otro ordenador que lleva mes y medio quejándose de la fuente de alimentación y por más que le he ofrecido bocadillos de jamón, dice que no es esa clase de alimento lo que necesita. Esperaremos estóicamente a que se le pase la resaca al técnico-repara-arañazos de siempre. Que miedo me da, porque cada vez que toca algo, borra todo el disco duro.
Total, que entre la blandura cerebral y otras minucias, no he tenido mucho tiempo para pasarme a ver que habéis escrito vosotros que tenéis neuronas saludables. Pero lo haré, lo haré...
Claro que, sin ir más lejos, ayer me prometí firmemente que no pasaría un día más sin limpiar la jaula del canario. Y ahí está. Sucia.
Bueno, ya. Sólo quería dejar fe de vida y permanencia en el blog y, a lo mejor, mañana se me ocurre algo divertido que contaros. Y ya de paso, os cambio la música.
¡Que descanséis...!

04 enero 2007

Ya no me acuerdo...

... de qué hablábamos el año pasado, antes de empezar con los posts de felicitaciones de Navidad, Año Nuevo y de desear que los Reyes Magos, o la Befana, o Papá Noel, nos trajeran toda la felicidad del mundo y todos los juguetes que habíamos pedido, o soñado.
Y cuando el día 6, se abran las últimas cajas de juguetes y se quiten los envoltorios del último par de calcetines o del último pañuelo para el cuello de la abuelita, sabremos que hay que esperar otro año para volver a repetirlo, y nos quedaremos un poco vacíos y meláncolicos.
Y es que cuesta volver a pisar el suelo nuestro de cada día. Tres días más y las brigadas del Ayuntamiento pasarán a recoger las luces navideñas de nuestras calles, arrancarán el enorme Árbol de la Rambla, y en los escaparates aparecerán, como por ensalmo, los carteles anunciando las rebajas. Y eso sí que es el fin de las Fiestas Navideñas. Las rebajas de enero, te devuelven, definitivamente, a la cruda realidad.
Aunque para los adictos a tales oportunidades, se abre otro período festivo. Una especie de juego de rol, en el que cada grupo tiene una misión concreta. De un lado, los que necesitan imperiosamente, gastar hasta el último euro que les queda; del otro, los que necesitan quitarse de encima los stocks, ya invendibles por otros medios.
Supongo que me pierdo algo importante, porque todo el mundo pregunta, en algún momento: ¿has ido a las rebajas de tal o cual sitio..? Y tengo que confesar, algo avergonzada, que no; que ni idea de lo buenas que son y prometo a alguien que sí, que me pasaré a ver si tienen ese maravilloso vestido que me aseguran que es perfecto para mí y que nunca llegaría a ponerme, en el supuesto de que lo comprara.
Me da un poco de envidia la gente que sabe aprovechar las oportunidades, lo reconozco. Y también que no tengo la menor capacidad de adaptación para según que cosas. El año pasado me decidí a ir "de rebajas" Quería unos pares de deportivas y zapatos, así que me dije: "venga, Trenzas, que tú puedes ¡a por ellos a mitad de precio..!" Y voy a la zapatería: " Oye, mira, quiero unas Geox, que se cierren con velcro, de tal color, y también unos 24 horas cerraditos, pero no azul marino, que ya tengo unos. ¿ A que precio salen ahora?" Respuesta: "Chica, lo siento, ni los Geox ni los 24 horas se rebajan. Pero mira, tengo estas Adidas que son igualitas con un 40% de descuento y estos flexibles de Mallorca, que son exactos a los 24, con un 25 % menos, y también..."
No me digáis que no es una injusticia. Bueno, dos injusticias; una, que no sea capaz de adaptarme a otro calzado y la segunda, que no rebajen justo lo que me gusta. Y creo que ninguna de las dos tiene remedio.
¡Feliz Cuesta de Enero...!

31 diciembre 2006

23 diciembre 2006

Y llegó...

Os deseo a todos lo mejor, amigos.
En estas fechas y siempre en vuestra vida.
Y si es posible, también en la mía.
*
*
Abrazos y cariños.


15 diciembre 2006

Contrapunto

*
Canción para ese día
*
He aquí que viene el tiempo de soltar palomas
en mitad de las plazas con estatua.
Van a dar nuestra hora. De un momento
a otro, sonarán campanas.
*
Mirad los tiernos nudos de los árboles
exhalarse visibles en la luz
recién inaugurada. Cintas leves
de nube en nube cuelgan. Y guirnaldas
*
sobre el pecho del cielo, palpitando,
son como el aire de la voz. Palabras
van a decirse. Oíd. Se escucha
rumor de pasos y batir de alas.
*
Jaime Gil de Biedma

11 diciembre 2006

La Tierra es...

... una esfera achatada por sus dos extremos que se llaman Polos.

Analizando: ¿dónde tiene una esfera sus extremos? No sé el motivo por el que recuerdo esta parte de una lección de la antigua asignatura de Geografía, que nos enseñaban en Primaria.
Todo es oír o decir la palabra TIERRA y ahí está la "esfera achatada por sus dos extremos" Como mi "cole" era de monjas, es posible que ellas supieran cosas acerca de las esferas, negadas al común de los mortales. O quizá sólo fuera una forma de expresión para que retuviéramos la forma de la Tierra.
Yo solía añadir una broma: "... por sus dos extremos que se llaman Polos; uno de naranja y otro de limón"
No me hagáis mucho caso, porque hoy tengo un mal día. Estoy rabiosa porque, después de todo, hay asesinos que logran evadir a la Justicia, aunque sea muriéndose, lo cual es malo, porque nos priva del placer de verlos acabar sus días entre rejas, como mínimo.
Y porque ayer, vi un documental que aún me tiene con la garganta apretada y murmurando palabrotas a todo tren, con ayuda de la cabra que me va dictando las que no recuerdo.
El tema era las minas; las terrestres y las submarinas, y el trabajo que hacen los artificieros franceses, de reconocido prestigio mundial, para desactivarlas o para dejarse la vida intentándolo. Explicaron las muchas formas de colocarlas; dijeron que las hay de colores llamativos y brillantes para atraer a los niños y que les exploten en la cara; hablaron de como se deja, en las trincheras o los búnkeres, algún hombre herido gravemente y le colocan una mina debajo del cuerpo, para que al llegar el enemigo a la posición y escuche sus gemidos, si lo toca para prestarle ayuda, salte por los aires.
Pero lo que me revolvió el alma fue cuando contaron que, en la ciudad de Kosovo, prácticamente destruida durante la Guerra de los Balcanes, el ejército que la había tenido ocupada tuvo que retirarse al llegar la tregua. Antes de irse, buscaron entre las ruinas de las casas, fotografías de las familias que las habían habitado y las clavaron en las pocas paredes que quedaban en pie, escondiendo, justo debajo y entre los escombros, minas de contacto.
Así, las personas que volvían a intentar recuperar su vida, después de perderlo todo, sentían una alegría inmensa al ver allí, en la pared, las fotografías de sus seres queridos y se abalanzaban a cogerlas, activando la mina, que ponía el broche de oro a la crueldad humana.
No me es posible imaginar el grado de maldad necesaria para hacer algo así. Y no es que sea la primera vez que me entero de cosas horribles, pero esto me cogió por sorpresa. Y aún no me he recuperado.
Para evadirme, me he puesto a pensar en "la esfera achatada por sus dos extremos" porque entonces yo tenía seis o siete años y no sabía que entre esos dos achatamientos, habitaban personas capaces de las mayores atrocidades. Tampoco sabía entonces que hay otras muchas, dispuestas a dar su vida para salvar la de otros.
Ahora sé que hay "polos de naranja y polos de limón" y que no es ninguna broma.
*
Frederic Chopin . Estudio nº 12 en Do menor, llamado "Revolucionario" Todo el que me conoce de años, sabe que es "mi música" cuando la rabia me está quemando.

01 diciembre 2006

1 de Diciembre

Faltan ocho meses para San Fermín, así que tranquilos, que hay tiempo. Para lo que falta menos es para empezar el 2007.
Y como siempre, formularemos un montón de buenos propósitos para después de las doce campanadas de la última noche de éste 2006.
Todos los años decimos lo mismo para seguir lo mismo. Y como mi vida es un continuo decir "no sé" pues también diré que no sé si es bueno o malo cambiar. Ni siquiera sé si es bueno o malo hacerse propósitos que no vamos a cumplir o que requerirán tanto sacrificio que nos dejarán tirados a mitad de camino. Agotados y sin conseguirlos.
Hace años que no me propongo nada. No necesito más afanes que los que la vida me trae cada día y, aunque algunos parecerán insignificantes (y, probablemente, lo sean) son suficientes para mi.
En este año que llega tampoco salvaré el mundo, no acabaré con el hambre, no curaré el SIDA, no llevaré la paz a Oriente Medio, no derrocaré a los tiranos ni desenmascararé a los traidores.
Este año que llega, me conformaré con vivir en armonía con las personas a quienes trato, seguiré disculpándome si tropiezo con alguien en la calle, cumpliré con mi trabajo lo mejor que sepa, ayudaré, si puedo, a quien me lo pida, seguiré queriendo a mi familia, regaré mis ficus y cuidaré a la cabra, a los gatos y al canario tan bien como me sea posible.
Y seguiré cometiendo errores; tendré días en que será imposible aguantarme; seré mezquina o prepotente, perezosa, cínica y atolondrada. Cambiaré de acera para evitar que alguien me cuente sus tribulaciones y haré caso omiso de algunas injusticias.
Igual que el año pasado, y el anterior, y antes, y antes...
Y antes de esos antes, recuerdo que quise salvar el mundo; el mundo no se dejaba y desistí.
Pero rendirse, no es una opción en la vida. Así que, si no podemos salvar al mundo, si no realizamos grandes gestas ni alcanzamos logros espectaculares, vayamos poco a poco reuniendo pequeñas victorias. Y si nunca ganamos la guerra, que nadie diga que no hemos resistido como héroes.
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"Vals olvidado" Franz Liszt 2.47 megas. Formato .wma

28 noviembre 2006

Hoy no posteo



No me da tiempo de postear, porque ya mismo tengo que volver a trabajar; que la baja no dura siempre y quiero estar descansada. Así que hoy os quedáis sin post. Me parece que os podéis pasar tranquilamente sin leerme y así aprovechar para ir a la peluquería las chicas, y para ver el canal deportes, los chicos; que la vida no consiste en venir a ver lo que he posteado, o si he posteado.
Además, hoy no hay post, ya os lo he dicho.
Por cierto que, posteado, es una palabra la mar de fea. Recuerda a los postes de telégrafo de antes; esos que salen en todas las películas antiguas con trenes y el protagonista ve pasar los postes a velocidad moderada, mientras en los cristales de las ventanillas, aparece la figura de su amada que le dice adiós con un pañuelito desde el andén. El pañuelito es porque la amada está llorando, ya que el chico se va a la guerra y es casi seguro que lo matan. Y si no se muere, va a ser peor, porque lo pasará fatal cuando vuelva y se encuentre con que la llorosa muchacha, se ha casado con el vecino, un chico millonario que pagó a un sudamericano para que fuera en su lugar al frente. Este vecino es un cara, desde luego, pero ¡anda que la chica..! ¡Ni esperar a recibir el certificado de defunción!
Si el protagonista de la película supiera lo que le va a hacer su amada, seguro que en cuanto llegara a Saigón, iría expresamente a enamorarse de una vietnamita guapísima y le pondría un bungalow precioso para que no tuviera que ir a servir copas a los sargentos -que son unos héroes con muy mala baba - nunca más.
Y serían felices. Por lo menos hasta que perdieran la guerra y el secretario adjunto no quisiera hacerle el pasaporte a la vietnamita con la excusa de que están atacando a bombazos la embajada y los formularios han salido volando por la ventana; que si hay alguna excusa tonta, esa es la que más. ¿Qué les cuesta llamar a la CIA y que falsifique uno en un periquete? Ganas de amargarle la vida al pobre chico, que ahora tendrá que volver solo, sin enterarse de que la vietnamita está embarazada y tendrá un niño precioso al que no conocerá hasta el final de la película. O sea, dentro de quince minutos de film, pero que te harán creer que son 20 años.
Voy a prepararme las palomitas para ver CSI, que hoy es martes y no quiero postear, que si posteo se me va el santo al cielo y llego tarde al primer crimen.Mañana igual escribo un post. O no.
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25 noviembre 2006

Emergiendo, pero poco

¿Sabéis eso que dicen que cuando vas a morirte toda tu vida pasa ante tus ojos? Bueno, pues es verdad.
Estos días, entre fiebres, toses y tisanas, he podido comprobarlo. Vi, perfectamente, aquel día en que me pinché con un clavo en unas caballerizas y me pusieron la vacuna antitetánica; me hizo una reacción malísima y pasé diez días, diez, a base de acelgas sin sal. Y vi el febrón que me dio por la noche del día de mi primera comunión, que yo creí que era porque estaba en pecado mortal (fui a beber agua antes de comulgar) pero resultaron ser unas anginas de campeonato.
Y recordé, con dolores y todo, aquella vez que se me cortó la digestión y estábamos en un camping a treinta kilómetros del médico más cercano que, encima, no estaba cuando llegamos y hubo que hacer otros nosecuantos kilómetros. Y otras cosas igual de malas que no os cuento porque no quiero fastidiaros el día.
También he visto algunas cosas buenas; como cuando fui a recoger mis primeros Reyes. Fue en un pueblo y allí organizaban una entrega multitudinaria en el Casino. Los Reyes Magos se subían a un estrado preparado a tal efecto y SS.MM. iban nombrando a los niños para quienes habían traído alguna cosilla. Y mi nombre no salía nunca y cuando ya estaba segura que se habían olvidado de mí, oigo ¡¡Trenzas...!! y creí que no llegaba hasta el escenario porque las piernas me temblaban tanto que no me sujetaban. Mi padre tuvo que ayudarme a recoger los regalos. Y me fui sin dar las gracias ni saludar ¡Qué vergüenza...!
Y el día de mi boda, que hacía tanto frío en la iglesia, que al bajar del altar y mientras ibamos de camino a la puerta entre besos y saludos ( yo tiritando) una de mis cuñadas me trajo un café con leche y allí mismo, en medio de todo el jaleo, me lo bebí; con absoluta falta de etiqueta, pero sin el menor remordimiento. Y cuando nació mi hermano pequeño, del que me separan quince años. Había estado acompañando a mi madre hasta el último momento antes de que me echaran y me quedé pegada a la puerta de la habitación de la clínica mientras daba a luz. No oía nada y me comía las uñas de impaciencia y de miedo; de repente, un llanto; un llanto de niño. Y tal como estaba, con la espalda apoyada en la pared, me dejé deslizar hasta el suelo y me puse a llorar a mares; de alegría y de alivio.
No sabía que se podían recordar tantas cosas por una gripe de nada. ¡Imaginaos si me da una pulmonía..! Porque os cuento solo una parte. Algunas cosas me las reservo porque no debo contarlas y otras porque no me parece justo machacar a los amigos.
¿Qué cómo me encuentro? ¡Mucho mejor, gracias...! Todavía me duelen hasta las pestañas y la cabra tiene que seguir pasándome los pañuelos, pero en un par de días más, espero estar dando guerra.
Dentro de un rato, voy a vuestras casas a ver que contáis, pero eso después de contestar a los comentarios del post anterior.
Os dejo una canción de esas que vienen bien siempre pero muy especialmente si uno está nostálgico, hay niebla espesa o ha estado viendo pasar toda su vida ante los ojos.
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"Noches de Moscú" Una canción tradicional rusa. La traducción literal es "Atardeceres de Moscú" pero ¿a quién le importa la literalidad con estas voces? Orquesta y Coros del Ejército Ruso " 2.51 megas. Formato .wma
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23 noviembre 2006

A prudencial distancia

Lamento deciros que tengo la gripe. Sí, la gripe. Eso que te pone la cabeza como un bombo, los huesos blandos y dolorosos y que consigue que te zumben los oidos y que te lloren los ojos como si hubieras estado cortando cebollas un mes entero.
Este año, a pesar de estar incluida en el grupo de riesgo, no me he vacunado. Los más nuevos de entre vosotros tendréis que leer el vínculo que os he puesto ahí arriba, para saber porqué.
No es que sea importante, pero así me ahorro teclear de nuevo la aventura "vacunera" del año pasado.
He pasado el día en una nube somnolienta, zascandileando del sofá a la butaca, de la butaca a la cama y de la cama al sofá, recogiendo aspirinas por el camino e infusiones calentitas (cosa que odio; las infusiones me gustan frías)
Y ahora resulta que me he despertado y no me puedo volver a dormir. ¡No sabéis como envidio a la Bella Durmiente en estos momentos..! Y no por ser bella, sino por lo otro.
Menos mal que la cabra se ha levantado a hacerme compañía y se ha tomado la molestia de hacerme un buen café con leche, que es lo que me gusta. ¡Que buena chica es Ágata..!
No sé como me las arreglaría sin ella en estos momentos de estornudos y carraspeos. Siempre está ahí alargándome la caja de pañuelos y limpiando el monitor.
¡Que diferente de los gatos y el canario que duermen como ceporros sin ni siquiera una palabra de comprensión en estos momentos tan duros!
En fin, amigos; cuidaos mucho y leed el post desde tan lejos como podáis, por si los virus, que ya sabéis lo propensos que son los ordenadores a coger infecciones.
Y me voy al sofá otro rato, que ya habrá descansado un poco.
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Estáis escuchando (o no) "Ebb Tide" en versión de The Righteous Brothers.
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16 noviembre 2006

Hola, me llamo Trenzas...

... y soy bloggoadicta.
(Ahora contestad todos a la vez, por favor)
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¡Hola, Trenzas..!
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¿Cómo que no? ¡Pero bueno...! ¿Es que no veis televisión vosotros o qué?
¡Jope..! ¡Pues me habéis chafado el post..!
¿No sabéis que sin una aceptación por parte del grupo, no hay cura posible? Primero, hay que corresponder al saludo y luego, cuando ha expuesto las causas de su adicción y asegura que está arrepentido, aplaudir mucho y decirle, a voz en cuello.
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¡Te queremos, X!
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Sí, ya sé que esto no es la tele, pero ¿qué os cuesta fingir un poco..?
Venía dispuesta a contaros, por enésima vez, la razón de mi bloggerismo, porque hay que hacer muchas sesiones para librarse de él. Hay que subirse al escenario y repetir lo mismo una y otra vez, hasta que estás harto de escucharte y decides que no puedes seguir aguantando las tonterías que dices y la vergüenza que pasas mientras los asistentes te contemplan con cara de "a ver si acabas, que luego me toca a mí y quiero llegar pronto a casa para bloggear un rato" Y la verdad es que una también quiere irse pronto a casa para lo mismo.
O sea, que curarse, lo que se dice curarse, no te curas.
Y si no, ahí están todos los bloggoadictos que han vuelto este mes, o que se han sumado a la adicción sin pensar en las consecuencias. ¡Insensatos..!
Os espera el sufrimiento ante la entrada en blanco (¡no se me ocurre nada..!)
Ensanchamiento de la parte inferior de vuestro cuerpo (caderas de bloggero)
Adormecimiento de las piernas (síndrome de ¡no siento las piernas..!)
Dolores de trapecio (eso queda en la espalda) y de articulaciones (artículos o posts malísimos que te salen y que, como los publicas, te critican a muerte)
Reprimendas por llegar tarde a todas partes, o por dejar quemar la cena dos o tres veces en un mismo día.
Y, en fin, otras muchas penalidades que no tengo que contaros a los que habéis vuelto, pero que hay que advertir a los que llegan nuevos. Como Iruna y Sahndrah que se han estrenado en esta adicción, y que puede que no las enganche del todo, o puede que sí.
Quizás un día las veamos ahí subidas, diciendo con cara compungida:
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Hola, me llamo... y soy bloggoadicta.
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Bienvenidos todos; los que habéis vuelto y los recién llegados. Y que os sea leve.
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"Begin the Beguine" de Cole Porter , interpretada por la Orquesta Mantovani. 3.19 megas. Formato .wma
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Ya la subiré para que la podáis descargar

13 noviembre 2006

De las especificaciones

No, si yo no digo nada; si está bien que los productos que compramos traigan su manual de instrucciones completo, en sueco, japonés, neerlandés, finés y, eventualmente, en español.
Ya nos sabemos de memoria esos simbolitos que indican; no planchar, no meter en lejía, veneno, y esa tan necesaria, que hay que tomarse muy en serio; NO LO DEJE AL ALCANCE DE LOS NIÑOS.
Bueno, pues esta mañana he cumplido un sueño que tenía desde hace tiempo y me he comprado una trituradora de papel y de CD´s, porque no me gusta nada tirar facturas, cartas o datos cualesquiera enteros y me paso las horas muertas rompiendo en cachitos hojas y hojas, antes de llevarlas al reciclaje. Como es natural, el artefacto venía con su Manual de Instrucciones y con sus avisos de rigor. Y veo un símbolo que nunca había visto antes y si alguno de vosotros lo ha visto alguna vez, decídmelo enseguida, por favor. Ahí tenéis el aviso, abajo a la izquierda. Ampliad la imagen si pensáis que veis visiones.
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Sí, amigos, sí; dice eso. Y con signos de admiración para que uno tenga auténtico cuidado con los gilipollas. Y ahora no sé que hacer porque no estoy segura, al cien por cien, de que no haya alguno entre las personas que, de tarde en tarde, aterrizan por mi casa.
Y no me parece adecuado someter a un cuestionario al cartero o al chico que viene a leer el contador o al técnico de los ordenadores (aunque este último tiene todas las papeletas, la verdad)
"Señor, disculpe ¿usted es gilipollas? No, verá, no se lo tome a mal, es que si lo es y lo dejo pasar, correrá peligro.." ¡Ufff... menudo compromiso..!
Claro que, visto de otra manera, tal vez solo me esté avisando de que no sirve para triturar a ese tipo de personas y que si tengo algún gilipollas en casa, es mi problema, que ella no se encarga.
No estoy segura de nada ya. No sé si devolverla y decir que no me atrevo a usarla porque me da miedo estar incluida en esa categoría y que, cualquier día, me despierte hecha tiras finitas como tallarines.
De momento, creo que voy a poner un aviso en la puerta y voy a tomar como modelo el que está en todas las consultas médicas de este país para que las embarazadas no se sometan a pruebas radiológicas u otras que las pudieran perjudicar.
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"Si está usted gilipollas, o cree que puede estarlo, póngalo en conocimiento de su médico o digáselo a la enfermera"
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"Zapatos de Ante Azul" Enrique Guzmán y Teen Tops. 1.92 megas. Formato .wma
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08 noviembre 2006

Era un día así...

... como éste; triste pero sin nada de particular. A pocas fechas de cumplirse el aniversario de la muerte de mi padre (fatalidad que no sé cuando lograré superar) vine aquí a mirar el correo. Entre el spam, un mensaje de una chica: "He estado en tu página, etc. etc..." Pocos son los mensajes que contesto, pero aquel tenía ese "algo" que te dice que hay detrás una persona que vale la pena. Contesté, me contestó, y me metí de cabeza en este lío, del que ya tenía noticia, pero que no creía que fuera conmigo. Pensé en hacer algo útil con él; quería responder aquí las cartas que me llegaban acerca de mi página, porque muchas eran sobre cuestiones generales y se podía responder a varias personas con un solo mensaje. De ahí el título del blog.
A los pocos días, ya le estaba contando mi vida a Blogger; le hablé de la cabra, de mi tristeza en aquella Navidad, de mi trabajo, de las personas que se morían cogidas de mi mano, de los que tenían familia que les querían y de los que no tenían, y de los que, aún teniéndola, se iban de este mundo con mi sola compañía. Eso me torturaba y aún me tortura. También me divertí muchísimo sacando del baúl de los recuerdos cosas escritas de antiguo, con las que nos tirábamos de risa al leerlas los pocos que nos visitábamos entonces. Para eso, hice el otro blog.
Los dos espacios han cambiado bastante, como he cambiado yo; como ha cambiado todo. De una manera gradual, sutil, pero que percibo claramente al leer lo que dejé escrito y compararlo con lo que escribo ahora. Sé que soy la misma, pero de una forma que no entiendo muy bien, también soy otra. De eso, ignoro si tiene la culpa Blogger o si es consecuencia natural del paso del tiempo.
Estos días, hemos hablado bastante acerca de lo que son o debieran ser los blogs; de su importancia o no en esta era ciberespacial; de si deben servir a la información diaria como complemento o sustituto de la prensa escrita y si leeremos nuestros libros en el ordenador, o si todo seguirá como siempre; caducando lo que deba caducar y permaneciendo lo que debe permanecer. Y si queréis que os diga la verdad, me da lo mismo. Las lavadoras, lavan, las neveras, enfrían y los teléfonos suenan cuando menos te lo esperas interrumpiendo el sueño o el feliz descanso sin que nadie se pregunte, a estas alturas, si todo eso es bueno o malo.
Llegará el sosiego también para esta cuestión de los blogs. Y en lo que a mí respecta, como no esperaba nada, la recompensa ha sido enorme. Me siento feliz por haber llegado aquí y por disfrutar de vuestra compañía; de los de antes y de los de ahora; de los que pasáis sin decir nada y de los que me dejáis vuestras palabras; regalos que todos los días os agradezco, aunque no todos los días os lo diga.
Y no me iré hoy, sin darle las gracias, otra vez, a Sherezada, que llegó en el mes más triste para mí, desde el otro lado del mundo, con una caja de sonrisas así de grande.
¡Muchísimas gracias, guagua..!
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"Amor Gitano" de F. Lehar. Orquesta Golden Strings. 4.36 megas en formato .wma
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