Pon un dragón en tu vida, pero solo con el pensamiento. Aunque de momento no parecen correr peligro de extinción, es una especie delicada y solo la gran protección que reciben, nos garantiza el poder seguir contando con ellos. Aquí tenéis al "Vanishing Dragon", también conocido como "Leafy Dragon" y como "Caballito de Mar Foliado", espléndidamente fotografiado por John Lewis.
Si aumentáis la imagen, veréis una casi evanescente criatura, que vive solo en Australia, en una estrecha y larga franja de las costas Sur y Oeste. Unos 12 o 14 mil kms. de largo por solo uno de ancho.

Esta proximidad a la costa lo hace especialmente vulnerable a buceadores y vertidos humanos. Es el animal emblemático del Estado de Victoria (Australia del Sur) y creo que solo hay dos o tres Zoos en el mundo que han conseguido tenerlo entre sus habitantes. Su nombre científico es "Phycoderus eques" y, como ya habéis sospechado, está emparentado con el mucho más conocido Hipocampo o Caballito de Mar.
Es una criatura delicada, casi transparente que, más que nadar, parece que levita en el agua. Los adultos, miden unos 45 cm. de longitud y son los machos quienes se hacen cargo de la prole, transportando los huevos adheridos a su cuerpo hasta que llega el momento de su nacimiento. Entonces, el cuidadoso padre, se agita entre las algas, los huevos eclosionan y aparecen los menudos Dragones, completamente preparados para llevar una vida independiente. Nada de quedarse en casa hasta los 35 años, no.
Aquí tenéis uno de dos o tres días de edad.

En cambio, por este otro, ya no podemos hacer nada. Se extinguió hace miles de años. Es el "Gunlong", descubierto en China y al que se cree antecesor del "Tyranosauros Rex", ese feroz dinosaurio que, regularmente, aparece en las pantallas de los cines, haciendo papilla todo lo que se interpone en su camino. Una impresionante recreación, a partir de los fósiles, de como debió ser este terrible animal.

No es disparatado pensar que, cuando los primeros hombres, encontraran sus restos, los enormes huesos y, tal vez, un atisbo momificado o fosilizado de su cabeza, les causara una enorme impresión y permaneciera en su recuerdo. Estos recuerdos transmitidos oralmente, debieron dar rienda suelta a la imaginación durante muchas generaciones, que irían acomodando, ensamblando, realidad y fantasía.
Y por último, el "Dragón de Komodo". Para verlo solo tenemos que hacer un viaje hasta el Archipiélago de la Sonda, en el Mar de Flores (Indonesia). Descendiente directo de los dinosaurios, este reptil no fue descubierto hasta 1.912. El aislamiento es la causa de su supervivencia, aunque ahora está en peligro de extinción. No vive en todas las islas del archipiélago; solo en dos o tres de ellas. La mejor estudiada, la Isla de Flores donde este imponente varano tiene su Parque Nacional propio.
Si aumentáis la imagen, veréis una casi evanescente criatura, que vive solo en Australia, en una estrecha y larga franja de las costas Sur y Oeste. Unos 12 o 14 mil kms. de largo por solo uno de ancho.

Esta proximidad a la costa lo hace especialmente vulnerable a buceadores y vertidos humanos. Es el animal emblemático del Estado de Victoria (Australia del Sur) y creo que solo hay dos o tres Zoos en el mundo que han conseguido tenerlo entre sus habitantes. Su nombre científico es "Phycoderus eques" y, como ya habéis sospechado, está emparentado con el mucho más conocido Hipocampo o Caballito de Mar.
Es una criatura delicada, casi transparente que, más que nadar, parece que levita en el agua. Los adultos, miden unos 45 cm. de longitud y son los machos quienes se hacen cargo de la prole, transportando los huevos adheridos a su cuerpo hasta que llega el momento de su nacimiento. Entonces, el cuidadoso padre, se agita entre las algas, los huevos eclosionan y aparecen los menudos Dragones, completamente preparados para llevar una vida independiente. Nada de quedarse en casa hasta los 35 años, no.
Aquí tenéis uno de dos o tres días de edad.

En cambio, por este otro, ya no podemos hacer nada. Se extinguió hace miles de años. Es el "Gunlong", descubierto en China y al que se cree antecesor del "Tyranosauros Rex", ese feroz dinosaurio que, regularmente, aparece en las pantallas de los cines, haciendo papilla todo lo que se interpone en su camino. Una impresionante recreación, a partir de los fósiles, de como debió ser este terrible animal.

No es disparatado pensar que, cuando los primeros hombres, encontraran sus restos, los enormes huesos y, tal vez, un atisbo momificado o fosilizado de su cabeza, les causara una enorme impresión y permaneciera en su recuerdo. Estos recuerdos transmitidos oralmente, debieron dar rienda suelta a la imaginación durante muchas generaciones, que irían acomodando, ensamblando, realidad y fantasía.
Y por último, el "Dragón de Komodo". Para verlo solo tenemos que hacer un viaje hasta el Archipiélago de la Sonda, en el Mar de Flores (Indonesia). Descendiente directo de los dinosaurios, este reptil no fue descubierto hasta 1.912. El aislamiento es la causa de su supervivencia, aunque ahora está en peligro de extinción. No vive en todas las islas del archipiélago; solo en dos o tres de ellas. La mejor estudiada, la Isla de Flores donde este imponente varano tiene su Parque Nacional propio.
Es peligroso; no duda en matar y comerse a los más pequeños de su misma especie y se sabe que, con relativa frecuencia, ataca también a las personas. Aunque es buen corredor, solo necesita morder a una presa. Su venenosa saliva hará el resto, y cualquiera a quien haya logrado inocularla, morirá en pocas horas. Recientemente, en Inglaterra, se ha descubierto que las hembras pueden fecundarse solas y tener a sus pequeños dragoncitos sin concurso exterior. No deja de ser una ventaja, teniendo en cuenta que las hembras pesan menos de la mitad que los machos, que pueden alcanzar los 125 kilos y los tres metros y medio de largo, y la manía de la especie de comerse todo lo que se mueve en su entorno.
Y esto es casi todo lo que sé acerca de los dragones que tenemos la certeza de que existen o han existido. Os aconsejo vivamente adoptar solo al primer presentado. No me hago responsable de lo que pase si optáis por alguno de los otros.
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