27 agosto 2006

La vida, que me aprieta.

Como cuando te compras unos zapatos que son una auténtica preciosidad, solo que un número menos, y te convences de que ya se ajustarán a tu pie con que los lleves un par de días. Y pasa lo que pasa; que acabas con ampollas en los talones y teniendo que ir descalza una semana.
Así de apretada voy por estos días de verano. Quiero, pero no puedo llegar a todo. Apretada de tiempo, de calor, de dudas, de cosas que ni se me había pasado por la cabeza que sucedieran y han sucedido. Algunas buenas, otras malas.
Y para rematar el problema, mi cabra se ha ido de vacaciones y ni me contesta al móvil, temiéndose que la haga volver para que ponga orden en mi apretujada vida.
Hay un rimero de comentarios que contestar, algunas direcciones que cambiar y muchísimas visitas bloggeras que hacer, pero no será hoy. Y mañana, ya veremos. Aunque la previsión es favorable, como es lunes, no se sabe lo que traerá.
Como tantas veces durante estos últimos meses, solo deciros que no me he ido, que estoy más o menos viva y que contestaré a vuestros comentarios del post anterior tan pronto como logre tirar bien lejos estos malditos zapatos. O su equivalente.

16 agosto 2006

Cogito ergo sum

Lo traduciré, con permiso de Descartes, por este otro enunciado: "llueve, luego soy"
Sí, amigos. Llueve con intensidad variable desde hace tres días y esta circunstancia despierta en mí el sentido filosófico de la vida.
Después de esta refrescante media semana, estoy convencida de que la existencia en la tierra, para los seres vivos, es mucho más que nacer, crecer, multiplicarse (o no) y morir. También está "llover". Lo que pasa es que no estoy segura de donde colocar la circunstancia. No sé si queda mejor entre nacer y crecer o entre multiplicarse (o no) y morir.
Otra fórmula, la más popular del famoso pensamiento, es "pienso, luego existo" pero esta variante no la he considerado porque sin lluvia refrescante, yo no puedo pensar. Y como según eso, si no pienso no existo, debo estar muerta cuando no llueve. Lo que no puede ser cierto porque me siguen pagando el sueldo, horas extras incluidas y mi jefe no es tan generoso como para pagarle a alguien que no acude al trabajo.
***
Y tres días después...
***
Ya no llueve y Descartes ha desaparecido de mi mente. Ya no "ergo sum" y mucho menos "cogito" He vuelto al limbo al mismo tiempo que ha vuelto el calor. No obstante, metida en esto del "no ser" y el "no pensar" que es cuando me da por ponerme a revolver cajones virtuales he encontrado este tango que, supongo, ya suena en vuestro ordenador y que se titula "Trenzas"
Esto de no pensar ni ser, es lo que tiene; que le da a una por el autobombo y la autoadulación.
Otrosí: prometo contestar a vuestros comentarios del post anterior en cuanto vuelva del trabajo esta noche.
*

02 agosto 2006

El factor "cabra"

El factor "cabra" aún no ha recibido la atención que merece en el contexto de la salud mental. No se le está dando un tratamiento serio ya que muchos psiquiatras y psicólogos, infravaloran su importancia y aún mantienen la tesis de que es un trastorno pasajero que se resuelve por sí mismo con la asunción de responsabilidades por aquellos que lo padecen. Es decir; creen que cuando una persona afectada por el síndrome, toma las riendas de su vida y tiene que trabajar, pagar el piso, la luz, el teléfono y la televisión por cable, el síndrome y sus consecuencias desaparecen por sí solos. La "cabra" se esfuma, ahogada en el cúmulo de preocupaciones.
Pero es justamente lo contrario. El factor "cabra" se agrava cuanto mayor es el estrés porque lo que, hasta ese momento, era una especie de "divertimento" prescindible, ya que ahí estaban los papás y las mamás que se encargaban de todo, se convierte en una necesidad patológica para evadirse de los problemas y las responsabilidades. O, cuando menos, para aliviarlas un poco "tirando pal monte"* como las cabras.
(*"Tirar pal monte", es una forma de decir que se huye del núcleo de la cuestión, como las cabras se escapan del rebaño en cuanto pueden. En cualquier caso, mejor si miráis un diccionario de frases hechas)
Quizá la dejadez manifiesta de la clase médica respecto a este síndrome, tenga su origen en que hay más de un factor "cabra" Con los mismos síntomas se han documentado factores "barbie" en mujeres de más de 50 años y factores "kent" en hombres de la misma edad. Y otro importante que suele manifestarse sobre los 30 años es el factor "¡qué passsssaaaa colegui..."
Naturalmente, sabemos que son factores del tipo "cabra" porque todos apuntan a lo mismo. Dejar de lado las responsabilidades adquiridas con el imparable paso del tiempo, para volver a una especie de limbo infantil en que nos sentíamos felices porque todo el mundo nos reía las gracias y encima nos compraban un helado.
Insisto en que éste es un problema que hay que atajar y, a pesar de que mi cabra, Ágata, se ha puesto como una fiera y amenaza con abandonarme, pienso mandar estas letras a la primera revista científica que las valore como merecen.
Aceptaré informaciones de interés sobre cualquier factor que hayáis observado y os mencionaré en mi informe, aunque si me dan un premio en metálico, no lo compartiré para compensar el desgaste mental y de teclado que he soportado mientras lo escribía.
*
"Matrix" Por si el sistema binario puede ayudar a encontrar soluciones. 3.08 megas

27 julio 2006

La constelación de Ágata



Mi vida es dura y es por mi culpa. ¿Quién me mandaría a mi darle una manzana a ninguna cabra? Debería haberme imaginado alguna desgracia cuando se la dí, porque ya sabéis lo de Eva y Adán y la manzana ¿no? Pues eso, que mejor si no se la hubiera dado.
Resulta que con este calor, no sale por ahí a triscar; se dedica a leer y el otro día se empapó de mitología griega y se enteró de la existencia de la famosa Amaltea, nodriza de Zeus, que era una cabra, y que el dios le recompensó sus cuidados poniéndola en lo más alto del cielo, formando parte de una constelación. Consecuencia; ella quiere una constelación entera porque asegura que si bien es cierto que yo no soy ninguna diosa y que no me ha criado a sus_____ lo cierto es que se preocupa mucho por mí y que se merece el mismo honor que Amaltea.
Ha sido inútil cuanto le he dicho acerca de mi incapacidad para mandarla a las galaxias ni para hacerla relucir en las noches estrelladas. Por activo y por pasivo le he repetido que nunca estudié astrofísica y que sé tanto de galaxias y constelaciones como de plantar patatas. Ni manera. Se ha ido al salón de belleza, se ha teñido de blanco inmaculado y se ha hecho una foto que me ha traido para que empezara a ponerle estrellas en los puntos clave para tener una idea de como lucirá una vez esté ahí arriba, al lado de Amaltea.
Tengo que reconocer que me ha quedado una birria de constelación, pero el que avisa no es traidor y yo avisé. Se ha enfadado bastante porque quería que le pusiera a Aldebarán justo en un ojo, pero por ahí no paso, se ponga como se ponga. Aldebarán es de MI constelación y está justo donde debe estar; en el ojo de Tauro.
Y no admito componendas.
La complaceré, eso sí, poniendo música griega en este post, porque dice que por algo se empieza y que igual a Zeus le encanta y le hace el mismo favor que a la otra cabra; que cosas más raras se han visto. Y en eso tiene razón.
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"Zorba, el griego" Con el deseo de que complazca a los dioses y se lleven a mi cabra a rumiar por las estrellas. 4.30 megas

19 julio 2006

The Black Hole

El negro pozo del verano. Ese lugar enorme de días larguísimos y cansados en que llegas a casa con la lengua fuera, clamando por una ducha de dos horas, un litro de agua mineral y una superficie lisa donde dejarte caer en toda tu longitud. A mí, con un sofá de tres plazas me basta :)
Y menos mal porque todas las otras superficies están ocupadas con la cabra, los gatos y hasta el canario. Todos tirados panza arriba o panza abajo aprovechando cada baldosita fresca y cambiándose de sitio cuando empieza a humear o a chorrear de sudor. No muy elegante, pero cierto.
El caso es que este año el trabajo, de por sí fuerte en verano, ha aumentado de forma exponencial, que dicen los que saben "mates" cuando quieren decir lo que han subido los precios desde que tenemos el euro ( me parece que es eso, pero no me hagáis mucho caso)
En la bandeja de entrada las cartas se acumulan, la familia me llama de todo porque no contesto a sus mensajes, los ficus y sus parientes se han sublevado porque no cumplo con mi obligación de cuidarlos debidamente y mi madre se ha ido al balneario en vista de que, esté donde esté, tampoco puedo pasar a verla.
Y a todo esto, sufriendo un mono brutal de blog y de compañia de amigos, virtuales pero buenísimos, que lo cortés no quita lo valiente.
Ahora estoy trabajando y aprovecho un ratito de paz entre tareas para deciros que no, que no soy candidata a pasar a la lista de Amigos Invisibles o al menos, que no he presentado aún la candidatura :)
De momento la cosa pinta negra. Tiene que llover para recuperar el aliento.
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Todo eso de ahí arriba, lo escribí en un par de días distintos, cuando pillaba un minuto libre, y ahora son las 0.00 del 19 de Julio y mientras mis plantas verdes disfrutan de la inundación a que las he sometido y, en contrapartida, las plantas de mis pies suplican que las lleve a la camita de una buena vez, os dejo constancia de que vivo y de que llevo encima tanta adrenalina que no me puedo dormir. Ni siquiera con "El hombre unidimensional" que, como saben los veteranos visitantes de este blog, es mi libro de cabecera para quedarme como un leño antes de la página 7.
Lo solucionaré con una pastillita milagrosa porque mañana hay más de lo mismo y necesito estar despejada. O debería.
*
"Summertime" No puedo evitarlo; estoy obsesionada con el dichoso verano :(
Tema de la ópera americana "Porgy and Bess" de George Gershwin

29 junio 2006

Cuando digo "hasta luego..."

... a veces quiero decir "hasta la semana que viene" :)
Creo que va a ser mejor que os conteste a todos aquí, en nombre de Ágata y en el mío propio, porque es que la vida, en verano, no me da "pa ná"
La Cabra os agradece las muestras de cariño y comprensión recibidas de todos vosotros y espera que entendáis que no puede explicar todo lo que en verdad piensa, porque dice que yo la controlo. ¡Mentira cochina..! Os aseguro que es ella quien me controla a mí.
Es verdad, eso sí, que no me gusta bautizar a los animalitos; sólo a los perros. A ellos si les ponía nombre cuando los tenía, que ahora hace ya mucho que no se oye un ¡guau..! en esta casa.
Y bien que lo siento pero no puedo darles la atención que necesitan. Tengo que conformarme con los gatos -que pasan de mí olímpicamente - el canario que va a lo suyo y la Cabra, de la que no tengo que contaros nada porque ya estáis al tanto de por donde van los tiros.
El episodio del murciélago, fue de lo más surrealista. Claro que después de la invasión de Periplanetas Americanas (cucarachas voladoras) del verano pasado, casi me pareció natural. Supongo que el año que viene será normal ver entrar por el balcón águilas culebreras que vendrán a comerse las serpientes que hayan entrado por debajo de la puerta.
Una vida la mar de interesante. Se están haciendo ricos, a mi costa, los vendedores de repelentes de insectos y pajarracos varios.
Si alguno de vosotros lamenta tener una vida sin emociones, queda invitado. Aquí, se levanta una con la linterna y la lupa en la mano, en plan Sherlock Holmes y, antes de dar un paso, se inspecciona la baldosa siguiente por si acaso las Periplanetas o los murciélagos. Y no hablemos de las hormigas que, para verlas, hay que tirarse al suelo y reptar.
Y mucho cuidado al abrir un libro que lleves un par de semanas sin tocar, porque ahí están los lepismas, vulgarmente llamados "pececitos de plata" haciendo la digestión tan ricamente.
Los lepismas no me dan ni miedo ni asco; solo un poco de rabia porque esa digestión tiene que ver con la celulosa de las páginas de mis adorados volúmenes y, la verdad, se podrían comer cosas menos interesantes, como los tickets del super o las facturas del teléfono.
Espero que estéis en casa, porque voy a pasar a veros. Os echo de menos, pero la vida es la vida y el trabajo una montaña.
¡Ah..! No quiero irme sin dejar aquí un saludo cariñoso a Lisie, que, desde Irak, me ha mandado una foto con su cabra. Lisie; mi madre y el resto de mi familia me han llamado "cabra" toda la vida, así que te comprendo muy bien. Al final, una se identifica con el animalito. Y encantadas; ¿a que sí..?
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"Yes Sir, Thats My Baby" Un charlestón; muy adecuado para ir saltando baldosas. 600 kb.

21 junio 2006

Me presentaré

No me llamo Cabra; eso lo primero. Cabra se refiere únicamente a mi condición de ídem, pero a Trenzas no le gustan las ceremonias bautismales, así que sus dos gatos se llaman, de modo muy original, "Gato" y "Gato", respectivamente, y el canario responde al nombre de "Canario"
Siendo esto así, no es raro que a pesar de saber de sobra que me llamo Ágata Pérez de Entrepeñas y García de la Roca, Trenzas me llame "Cabra" Y tengo que aguantarme porque, al fin y al cabo, es ella quien me provee de manzanas y paga al veterinario.
Y hoy me pide que os escriba; la pobre no está en condiciones. Aún se está recuperando del soponcio de ayer noche cuando, sin aviso previo, entró un murciélago en casa. Nada espectacular por cierto; ni comparación con algunos que yo vi cuando vivía en aquel corral del Prepirineo. O sea; un escuchimizado murciélago de ciudad. Tan escuchimizado y tan de ciudad que ni siquiera tenía el radar en condiciones. Por eso Trenzas, intentando que se fuera a la calle, pudo darle un golpecito de nada con la escoba y allá que se cayó el pobre bicho; al suelo, digo, y el muy tuno se escondió. Y yo venga a decirle a Trenzas que lo dejara en paz, pero ella que no; que como iba a irse a la cama sin saber lo que le había pasado al pobre y que si lo pillaban los gatos igual eran capaces de hacerle daño de verdad y que yo no tenía corazón ni nada y que me fuera a dormir si quería pero que ella, no señor; que ella no se acostaba sin encontrar al bichejo.
Total, que lo encontró, luego de un buen rato de subir y bajar de la escalera por si había vuelto a volar a las estanterías, de arrastrarse por debajo de las mesas entre los cables de los ordenadores y de mucho darles cachetes a Gato y a Gato, que la seguían la mar de intrigados, para que se alejaran por si acaso salía de algún rincón y lo pillaban antes que ella.
Una vez localizado, medio metido entre mueble y pared, Trenzas, que el tema de la higiene lo lleva a rajatabla, se fue a buscar unos guantes de látex y una servilleta de papel y lo cogió con mucho cuidado. El pobre estaba ya bastante fastidiado. Le vi un ojo solo, negrísimo, y mientras Trenzas le preguntaba como se encontraba, va el murciélago y abre la boca como si fuera a contestarla. ¡Jolines.., que susto me llevé...! ¡Menuda boca tenía..! ¡Más grande que su cabeza, lo juro..! La verdad, yo nunca había visto un murciélago con la boca abierta y me dio un poco de repelús, pero Trenzas, contentísima con eso de que aún respirara lo sacó al balcón para dejarlo en esas ramas del árbol que entran por entre las rejas, lejos de los gatos y a ver si se espabilaba, pero creo que no, porque no bien hubo abierto la mano oí un sospechoso ¡chofff..! Como si se hubiera estrellado en la acera, vamos.
Entre unas cosas y otras se nos hicieron las tantas y aunque yo me caía de sueño, no quería dejar sola a Trenzas, que con tanto movimiento, se había despejado del todo y no podía dormir; además le dolían los intercostales, el trapecio y hasta los gemelos, según me dijo; que ella sabrá, porque lo que es yo, ni preguntar, vamos.
Bueno, pues nada; que me alegra haber tenido ocasión para escribiros un poco y espero que la próxima vez que me mandéis esas manzanas tan ricas ya podáis escribir mi nombre; con Ágata bastará, pero si no os acordáis no importa; ya me estoy acostumbrando a lo de Cabra a secas.
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"La Historia Interminable" 3.32 megas

15 junio 2006

El burka en directo



Regresaba a casa esta mañana y al doblar una esquina, me he encontrado frente a un burka; igual a éste; también con el niño, solo que lo llevaba de la mano la mujer que vestía esa prenda.
El fondo era diferente, claro. En lugar de casas de madera y adobe, había edificios altos, con grandes ventanas y muchos balcones para ver el mundo a placer. Alrededor, los hombres iban en mangas de camisa y las mujeres llevaban blusitas sin manga y los cabellos al aire. Ellos y ellas con su color favorito, con su estilo personal, con su libertad para ir como quieran.
Y digo esto, consciente de que quizá, la mujer del burka, quería llevarlo; que esa es su forma de querer vivir y no tengo derecho a decir nada por ello.
Pero no he podido evitar sentir una pena tremenda por no poder verle la cara. Su cara; esa que solo tiene ella; con sus ojos, grandes o pequeños, el color de su piel, su sonrisa, su expresión.
Me he dado cuenta de lo diferente que es ver los burkas en la televisión, leer sobre ellos en los periódicos o encontrarlos de frente. Allí son solo imágenes o letras; aquí era real y ha pasado a mi lado, hablando con su pequeño.
No he podido imaginarme viendo el mundo desde detrás del tejido enrejado. Tampoco he sido capaz de imaginar como era ella.
No comprendo, y quizá no haya nada que comprender, como es posible conformarse a esa limitación de por vida.
No deseo decir nada en contra de ninguna creencia, uso o costumbre. Solo manifiesto mi estupor porque aún perduren estas y otras terribles prácticas, que todos tenemos en mente y que, en su mayor parte, se ejerzan contra las mujeres y, en muchos casos, por las mujeres.
Voy a dejarlo, porque al final, acabaré escribiendo cosas que no quiero decir.
Lo único que me consolaría ahora mismo, sería volver a encontrarla y poder quitarle el maldito burka, si ella lo deseaba.
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"Casta Diva" de la ópera Norma de Vincenzo Bellini. Canta Maria Callas. 5.15 megas

14 junio 2006

¡Apúrense...!

Vayan raudos como centellas a votar a nuestra amiga Pitonisa aquí:


http://elpiernaton.blogspot.com/2006/06/he-aqu-la-terna.html


Tenía que poner este post, porque mi amiga me ha amenazado de muerte si no la promocionaba. Y me siento joven para morir. Así que pasen por ese sitio a decir que sus piernas son las más bonitas del mundo y que es ella y sólo ella, quien merece ese viajecito a Puerto Vallarta.

Los que hayan ido, quedan excusados de volver, porque creo que solo vale un voto por persona.
Lástima, porque quería votarla unas cuantas veces más.
Voten a Erika y sólo a Erika.

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Espacio electoral gratuito, patrocinado por Trenzas.
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"Children of the revolution" 2.79 megas

09 junio 2006

Está lloviendo

No mucho, pero llueve. Y cuando llueve, dan ganas de enroscarse en el sofá, con un buen libro o una buena película o un gran almohadón y descabezar un sueñecito.
Pero yo tenía dos cosas importantes que hacer; una, ver ganar a Rafa Nadal la semifinal de Roland Garros a ese gran jugador croata de nombre casi imposible; Ljubicic. Y como Rafa ha ganado, me he despejado mucho y he cumplido la resolución que tomamos la cabra y yo, hace pocos días.
Ahí tenéis el enlace a la página de Amigos Invisibles. Espero que se encuentren cómodos, pero que no se apoltronen, que esa no es la idea :)
Y ahora, con vuestro permiso, voy a ponerme nerviosa otra vez, porque el domingo toca partido a muerte Federer-Nadal y no las tengo todas conmigo.
Por cierto; ¿sabéis que Roland Garros fue un aviador francés? Nacio en 1.888 y murió en 1.918 en acción de guerra; record del mundo en altura, realizó la primera travesía aérea del Mediterráneo en 1.913 y también inventó el procedimiento para disparar a través de la hélice.
Siempre me he preguntado el motivo de que un Torneo de Tenis lleve el nombre de un aviador.
En fin...

03 junio 2006

Reunión en la cumbre

En realidad, no; en la cumbre solo estaba la cabra porque yo no estoy para subirme a los armarios, pero reunión sí que hubo. Estábamos todos; los gatos, el canario, la cabra y yo.
Deliberábamos acerca de un tema que también he leído en el blog de mi amiga Arare_
¿Qué motiva el abandono de tantos bloggers estupendos?
Los gatos dijeron que quizá no se irían si se les pusieran almohadones de pluma debajo de los brazos y en el respaldo de la silla, pero lo retiraron en vista de que el canario dijo que los almohadones también podían estar rellenos de pelos de felino y que hicieran el favor de no señalarle al hablar de plumas suavecitas. Los gatos, que son buenos en el fondo, se disculparon y ninguno de los tres volvió a decir nada, así que la cosa quedó entre la cabra y yo.
A ella le parece que los buenos bloggers, esas personas que tienen las cabezas llenas de letras y emociones, por eso mismo, a veces se desfondan. Se plantean el porqué de las cosas; se hacen preguntas y hacen preguntas, sin punto de interrogación, a sus visitantes. Vienen a escribir porque no sólo quieren que les conozcamos sino que desean conocerse mejor ellos mismos.
Y muchas veces los visitantes no estamos a la altura. No les ayudamos; no sabemos seguirles en sus planteamientos. No acertamos con el punto clave de la cuestión.
Estoy de acuerdo en eso, aunque como aquí la bloggera soy yo y no ella, puedo pensar en más razones. Por ejemplo: alguien empezó un blog en un momento especial o con una finalidad concreta; si el momento y la finalidad acaban, cesa la necesidad de compartir o expresar. Resultado: cierre de blog. O si alguien encontró un vehículo mejor para contarse su diario vivir; o si tenía en la mente unas cuantas historias o versos que deseaba mostrar y se interrumpió su inspiración; o si de repente resultó que alguien estaba interpretando mal sus palabras y eso creó un conflicto anímico. El resultado, como en el primer caso, es el mismo; cierre de blog.
La cabra y yo sí que nos pusimos de acuerdo en algunas cosas. Las dos lamentamos profundamente la marcha de tantos buenos amigos y estupendos escritores; sentimos en el alma tener que dejar de leer a unas personas que nos enriquecían con sus experiencias y las formas en que expresaban sus sentimientos; nos duele pensar que algunas tal vez no vuelvan nunca y las dos deseamos vivamente que lo reconsideren y regresen.
Y de común acuerdo, hemos decidido dejar los enlaces de los que ya no escriben, pero cuyas palabras aún siguen en la red, en una dirección especial. Y para eso le copio a mi amigo chicomalo 3772 el nombre que puso al enlace que servía al mismo fin; "Amigos Invisibles"
No le puedo pedir permiso; él también cerró su blog, pero seguro que no le importará.
Pronto lo tendréis ahí, en el lugar que le corresponde en los enlaces, y cuando regresen los amigos, volveremos a traerlos a primer plano.
La cumbre concluyó con esta resolución que, como todas las resoluciones tomará un tiempo, pero nunca tanto como las Resoluciones del Gobierno :)

25 mayo 2006

Un libro, dos libros, tres libros...

Miles de libros cuyo tema es la felicidad; cómo conseguirla, cómo conservarla, cómo reconocerla y cómo recuperarla, si acaso la hemos olvidado en el supermercado o en la cafetería.
Lo más nuevo aquí, es el libro de Eduardo Punset "El Viaje a la Felicidad. Las nuevas claves científicas", que ya va por la 9ª edición, que yo sepa. Sólo he tenido tiempo de repasarlo un poco y de leer en profundidad un par de capítulos, así que no voy a decir nada sobre él, sino sobre la originalidad del enunciado "las nuevas claves científicas", porque de eso, de ciencia, es de lo que va el texto. De cómo la ciencia está intentando explicar que es la felicidad. En el prólogo, Punset dice esto:
"Por primera vez la humanidad tiene futuro y se plantea, lógicamente, como ser feliz aquí y ahora. La gente se ha sumergido en esas aguas desconocidas, prácticamente, sin la ayuda de nadie. Ahora la comunidad científica intenta iluminar el camino"
Y es que las emociones no tienen porqué estar exentas de ser examinadas al microscopio. Eduardo Punset no es ningún advenedizo en la ciencia. Su libro tendrá la seriedad que se requiere y lo que cuente estará rubricado por personalidades de indiscutible renombre en el ámbito de la ciencia. Y todo será verdad. Todo se habrá comprobado o estará en vías de ello, no tengo ninguna duda.
La pregunta que me hago es dónde radica la necesidad de que nos digan de todas las formas y en todos los estilos literarios que no somos felices y que no tenemos ni idea de como lograr la felicidad. Esa posibilidad siempre parece estar fuera de nuestro alcance por la sencilla razón de que nunca hacemos lo que debemos para conseguirla.
Ya he escrito otros posts sobre el tema, aunque ninguno en el que interviniera la ciencia, pero con o sin ella, no quiero que me digan lo que tengo que hacer para ser feliz. Cuando algo me duele en el alma, no habrá recomendación ni consejo que me quite el dolor; cuando me despierto por las mañanas y me pongo a canturrear o les doy los buenos días a mis animalitos y a mis plantas, no necesito que nadie me diga que en ese momento, soy feliz. Y tampoco pueden decirme que tengo que permanecer en ese estado todo el día por la elemental razón de que es imposible.
No me imagino yendo al neurólogo y diciendo " por favor, examíneme el sistema límbico a ver si soy feliz o no" . Y eso, aunque pudiera darme un diagnóstico certero.
Creo que voy a conformarme con mi pequeñita felicidad de las seis y media de la mañana.
Por lo menos hasta que acabe de leer el libro.

12 mayo 2006

La importancia de no ser nadie

¿Sabéis qué? Estoy encantada con no ser nadie. Encantada de no haber hecho nada que vaya a pasar a la posteridad. Encantada de ir al pueblo de al lado y que nadie sepa quién demonios soy ni como me llamo ni que hago en este mundo. Encantada con la seguridad de que mi nombre nunca aparecerá en las Enciclopedias y encantada con el hecho de que, en los siglos venideros, ningún sesudo analista se pondrá a escudriñar en mi vida ni cuestionará mis acciones ni se preguntará si en verdad llegué a existir. Ninguna entidad se molestará en desmenuzarme el alma, ni expondra mis pequeñas o grandes miserias, ni escribirá una sola palabra sobre mí.
¿Os imagináis que en el año 3.125, se constituyera una "Sociedad de Estudio sobre la Influencia de las Cabras en las Trenzas"? Porque en tal fecha, ya todo se habría tergiversado y nadie sabría con certeza si es que las cabras llevaban el pelo trenzado detrás de las orejas o si las trenzas de las mujeres del año 2006, se adornaban con cabras en miniatura durante la época de reproducción.
Esta noche pasada, leía unas conferencias de J. L. Borges y en una de ellas, cita las dudas que se plantean acerca de si Homero existió y si habría podido ser una joven siciliana quien escribió "La Odisea", no así "La Iliada". Samuel Butler sostuvo esta última teoría contra viento y marea y hay muchos eruditos que llevan siglos estudiando "el caso Homero"
En cuanto a Shakespeare, hay otros tres candidatos para sus obras, todos más calificados que él para escribir, según parece: Francis Bacon, Christopher Marlowe y Edward de Vere, conde de Oxford. Los que defienden a estos en contra de Shakespeare, aseguran que es poco probable que alguien cuyo padre era analfabeto, pudiera llegar a tales cotas de maestría literaria.
Si queréis saber más sobre todo este lío, en la red encontraréis suficiente información para que os duela la cabeza durante horas. Y eso, por no hablar de Judas y el revuelo formado alrededor de su Evangelio, recién encontrado.
Creo que es bueno que se vayan adquiriendo certezas científicas e históricas, pero me temo que en estos casos concretos, es bastante improbable. Lo malo empieza cuando para sustentar unos argumentos se recurre a la descalificación, cuando no a la mala intención, directamente. Yo, desde luego, no estaba presente mientras Shakespeare escribía:
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"El tiempo que no para, lleva el dulce verano,
hasta el odioso invierno y allí acaba con él.
La savia entre los hielos. Hojas frescas perdidas.
La beldad bajo nieve y ruina en todas partes"
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así que me resulta imposible asegurar que nació de su talento, pero me parece harto estúpido pensar que no pudo hacerlo solo porque su padre no supiera leer ni escribir. Como si los sentimientos solo fueran para los universitarios, hijos de catedráticos, o poco menos.
Lo dicho; contentísima con no pasar a la posteridad. Y la cabra piensa lo mismo.
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09 mayo 2006

¿Existe la normalidad?

Y si existe ¿qué es?

Mientras me rompo la cabeza intentado averigüarlo, dejadme que os diga lo mucho que os agradezco todos vuestros comentarios en el post del cumple, y lamento no haber podido estar ahí para contestaros uno por uno; vosotros sí habéis estado en mi pensamiento. Mi cabra también os da las gracias y dice que lamenta haber mordisqueado las tartas; que no pudo resistir la tentación.

Han sido unos días bastante diferentes a como suelo pasarlos. Nada ha sido malo, por fortuna, al contrario; hemos tenido de todo. Bautizos, onomásticas, cumpleaños, y celebraciones diversas que culminaron el domingo con el Día de la Madre, más las fiestas de Semana Santa, la Pascua y el 1º de mayo, más el trabajo, que no he podido dejar. Puedo decir que hacía mucho tiempo que no me encontraba tan descolocada. Tanto que ayer, ya sin nervios, me quedaba dormida en cuanto dejaba de andar. Y lo mismo la cabra, que aún lleva encima el efecto de los sedantes.

Lo más duro; encontrar regalos adecuados para todos. Lo mejor; recibirlos. Lo más pesado; tener que mover los muebles para que cupiera todo el mundo. Lo más sorpresivo; encontrar cosas que ya no recordaba que tenía y que aparecieron al tener que revolverlo todo.

Lo mejor de lo mejor; el encuentro con la familia. Y no porque no nos veamos con regularidad los más cercanos, sino porque de pronto me dí cuenta de la conciencia de "tribu" que tenemos; de pertenencia a una célula grande y especial que nos reconoce como suyos aunque seamos tan diferentes unos de otros. Este encuentro me hizo pensar mucho en la Teoría del Caos, en la que se postula que todo es, a un tiempo, cambiante y estable.

Y con el Caos en relativa calma, me voy a dar un largo paseo por vuestros blogs, que necesito leeros un buen rato.

*

"La Distancia" En la voz de Simone. 3.70 megas

06 mayo 2006

Comunicado

Una invasión familiar, provocada por la acumulación de cumpleaños, onomásticas y bautizos en la última semana de abril y la primera de mayo, han provocado sendos brotes esquizofrénicos agudos en la Cabra y en Trenzas.
Las dos tuvieron que ser ingresadas de urgencia en el Instituto de Salud Mental, donde se les administraron sedantes para que cesaran las alucinaciones. Ambas creían ver sobrinos, primos, tíos y parientes lejanos durmiendo en cada baldosa del piso y vaciando el frigorífico durante la noche.
El último parte médico, habla de una recuperación en progreso que, seguramente, permitirá dejarlas sueltas en un par de días.
Las pacientes, al volver en sí, pidieron a las enfermeras que dieran las gracias a los amigos que se habían acercado hasta el Hospital Mental para interesarse por su estado y obsequiarles camisas de fuerza y aparatos de electroshock.
El equipo médico no dará ningún otro parte y mantiene la esperanza de que podrá librarse de ambas pacientes en breve.
Fin del comunicado.
*
"Fever" Nina Simone. 3. 05 megas