10 junio 2005

Madrugadas

Esto de ponerse a escribir a las 5 de la madrugada, es terrible. Más que nada porque a las 9 ya vuelves a tener "mono" de blog y no es correcto agobiar al personal con tanta lectura.
Para matar el tiempo, que es casi lo único que se puede matar sin consecuencias penales, os contaré la manía de uno de mis tíos que, por suerte, vive en las Baleares y no le vemos con frecuencia. Y no digo eso de la suerte porque no le queramos, que sí, que le queremos mucho, pero tiene esa manía-costumbre, que hace que todos nos pongamos a temblar cuando aparece por casa.
En realidad son dos las manías. Y las dos empiezan cuando nos sentamos a la mesa para desayunar, comer o cenar. La gente "normal" solo necesita platos, vasos y cubiertos; mi tío necesita, además de eso, una grabadora y la máquina fotográfica.
O sea; nos sentamos a comer; mi tío deja la grabadora en el centro de la mesa y la pone en marcha; la máquina fotográfica al alcance de su mano, lista para disparar y luego nos dice; "vosotros, como si nada; no os cortéis" ¡No os cortéis..! ¡Anda que no..! ¿Cómo puede uno hablar tranquilamente cuando sabe que cada palabra queda para la posteridad? A ver con qué ánimo dices, por ejemplo: ¡joer, que me saolvidao la ensalá! o ¡aparta daí, leñe, questorbas!
Y no es que seamos mal hablados en casa, no, que vá, pero esas cosas se te escapan, cuando estás en confianza. En cambio, cuando está la grabadora ahí ¿qué dices? ¡Uy, perdonad un segundito, por favor; he olvidado traer la ensalada de cogollos dulces de Navarra, brotes de soja, huevo duro, salmon noruego ahumado y anchoas de La Escala! O, ¿serías tan amable de apartar unos 15 centímetros la silla para que pueda pasar a servir los solomillos a la pimienta verde?
Y encima no te atreves ni a masticar, porque justo en el momento que abres la boca para meter el segundo bocado, ¡zas, la fotito de marras!
Y luego, el muy sádico, te manda esas fotos que, en cuanto las recibes, te da un ataque de ridículo agudo y casi sin mirarlas las metes en lo mas hondo de algún cajón. Y de ahí no salen hasta que vuelve mi tío y hay que desenterrarlas para verlas juntos y "partirse" de risa.
No hay nada como la familia. Sobre todo si vive a prudencial distancia :)

09 junio 2005

De los grifos

Hay que ver lo complicado que resulta cambiar un grifo. Para que luego digan que si la informática es difícil y que no hay quien entienda a los ordenadores y que si el hardware se queda anticuado antes de salir al mercado y que si tal y que si cual.
Quién dice esas cosas es porque hace tiempo que no ha tenido necesidad de albañil o fontanero desde hace al menos seis meses. Recuerdo perfectamente cuando un poco antes de Navidad vinieron a mirar la entidad de la obra que tenían que hacer y para que no contratara a otros se trajeron ya el material que tendrían que sustituir. Y era el que encajaba, según ellos. Y era moderno. Y era carísimo también. Bien; de todo eso, solo queda lo de carísimo, porque no se como, pero los grifos nuevos resulta que ahora no tienen el mismo tamaño de rosca que cuando los compraron. Que se han quedado pequeños, vamos. Que han encogido sin salir de su funda.
Y digo yo si es que habrá sido porque en todo este tiempo no les he dado ni un bocadillo, pero nadie me advirtió de que podrían adelgazar.
Menudo morro ahí, el buen señor, que encima me dice que si no habré ido a la tienda a cambiarlos y resulta que no me acuerdo o algo. Que entiendo su duda, ¿eh?, porque casi todo el mundo cuando sale de casa dice; a ver, las llaves del coche, las gafas, la agenda, los grifos del baño.., y ale, todo al bolso. Y en una de esas puedes haberte acercado a la ferretería y haberlos cambiado sin darte cuenta.
No se ha quedado convencido, no. Tímidamente le he preguntado si creía posible que se hubieran equivocado al tomar la medida de la rosca y me ha dicho que tal vez, si yo estaba segura de no haber hecho nada con los grifos. Se lo he asegurado y entonces me dice; "bueno, es que algunas veces los pie de rey dan mal la medida" ¡Alucinante! Si yo no he sido, ha sido la herramienta. Total; como hay que cambiar esos grifos por los que digan las nuevas medidas, quizá antes de la próxima Navidad los grifos estén cambiados.
O no.

08 junio 2005

Horizontes

Cuando coges la máquina y sales a hacer fotos sin nada específico que fotografíar, sin nada en el pensamiento más que eso, "a ver lo que sale" a veces pasan cosas que no sabes que han pasado hasta que no revelas el carrete y miras lo que has hecho. Y no por si la foto es buena o mala, que eso es casi lo de menos para los no profesionales, sino por la "historia" que no sabías que estaba ahí cuando apretaste el botoncito.
Esta es una de esas fotos. Está hecha en una playa cercana al faro de Salou. Había pasado una mañana horrible pero por la tarde me encontraba bien. Decidí coger el coche e irme un rato a esa cala que a últimos de septiembre ya está vacía. Es un sitio precioso y recogido donde esconderse un rato de todo y no pensar. Ahí sí se oyen las olas romper contra las rocas que enmarcan la cala, y se oye el aire entre los pinos que la circundan y el agua es transparente. Es una cuña redonda que se abre al mar en un vastísimo horizonte. ¿Porqué no hice esa foto y elegí hacer otra en que el horizonte está encajonado, delimitado, prisionero?

Había una construcción medio derruida que solo conservaba dos paredes, un trozo de techumbre y una especie de barra de bar en el interior. Las paredes estaban llenas de pintadas y manchas. Tiradas por el suelo botellas vacías, latas y toda suerte de suciedad. ¿Porqué tuve que meterme ahí para hacer esa foto? Esa tarde no pude hacer ninguna más. De alguna forma que no sé explicar, ahí estaba todo mi horizonte por el momento. Me di cuenta cuando algunos días después, con el carrete acabado y revelado, tuve la fotografía en las manos y recordé...

07 junio 2005

No es bueno...

... que el hombre esté solo, dijo Dios. Y le mandó a la mujer (así, abreviando un poco)
Y luego debió decir; no es bueno que la mujer esté sola y le mandó a los albañiles y al fontanero, con tan mala fortuna que han aterrizado en mi casa :(
Y justo en el día que tenía totalmente libre...! El que había elegido para el boatiné y los rulos.
Si es que las desgracias nunca vienen solas! Hoy que no pensaba dar un palo al agua, he tenido que tirar de palo y de agua ni se sabe, porque otra cosa no, pero limpios los albañiles, bueeeeenooooo.., un horror de limpios.
Ah, pero ya vale. No quito ni una mota de polvo más. Y me da igual si mañana publican un suelto en el periódico criticándome. Que puede ser, porque se ha pasado mi vecina a ver que estaba haciendo con tanto hombre en casa, con la excusa de que se le había acabado la sal. Sí, sí; la sal. Envidia, eso es lo que tenía; pero yo, terne, no le he prestado a ninguno de mis albañiles.
Desde que el mundo se creó esperando a que vinieran; como para soltarlos...

Sin que sirva de precedente...

... porque nunca sigo las cadenas.
Pero la música es la música; vale la pena la excepción.
Peso de la carpeta de música en el PC; 480 kb en formato midi. Procuro sacar toda la música del ordenador. Ocupa demasiado.
Último disco que compré: Sinfonía Fantástica, de Berlioz.
Lo que estoy escuchando ahora: La Tarara, porque está en el blog.
Cinco canciones que tienen especial significado: no todas son canciones, pero en fin, ahí van.
El Moldava, de Bedric Smetana.
El tercer movimiento de la Tercera Sinfonía,de Brahms
Frederic Chopin, enterito.
Sombras de la China, de Serrat.
Derroche, de Ana Belén.
Y no le paso la cadena a nadie, que eso de atar no va conmigo :)

06 junio 2005

Música nuestra

Las canciones populares son auténticas joyas. Tendemos a oírlas pero no a escucharlas. Están ahí desde siempre, les ponemos letras divertidas, cuando no irrespetuosas, y no nos detenemos más.
Y aquí salvaré el trabajo de los estudiosos y de las personas que sienten en el alma que se debería hacer más para preservar esa parte de nuestra historia, de nuestra cultura y de nuestro sentimiento como país.
En 1933, Rafael Alberti daba una conferencia en el Teatro Español de Madrid. "La Poesía popular en la lírica española". La ilustraron Encarnación López "La Argentinita", y Federico García Lorca al piano. Estos ya habían grabado para "La Voz de su Amo", en 1931, un disco; "Canciones Populares Antiguas".
Carmen Linares grabó en 1994, la recopilación de canciones que hizo en su día García Lorca, y ha llamado el disco de igual manera que lo hicieran él y La Argentinita.
Lo que estáis escuchando, para aquellos que no lo sepan, es "La Tarara" (Tanguillos)
No podía faltar en las celebraciones navideñas o populares andaluzas del siglo XIX, la interpretación de La Tarara. Aquí se ha añadido la percusión a la manera del Sacromonte de Granada, coros femeninos y la aparición de la orquesta tradicional andaluza de pulso y púa.
Que la disfrutéis! Y mejor ya no cantar que la Tarara tiene unas pantorrillas, etc...

05 junio 2005

Cinco ojos de gato

En mi casa, ahora todos tenemos los ojos verdes. Y somos tres; los dos gatos y yo. Ocurre que uno de mis dos gatos es tuerto. Los dos son de pura raza callejera; yo no, quede constancia, que luego hay malos entendidos.
Mis gatos no tienen más nombre que el propio; se llaman Gato. Todo el mundo me pregunta que porqué no les pongo un nombre que los distinga pero es inútil tomarse ese trabajo. Llame por el nombre que llame, vienen los dos a la vez, así que puedo ahorrarme el trabajo y los gastos del bautizo. Antes, además de estos dos felinos tenía también dos perros. Galgos Whipets, una raza sobre la que hay mucho que contar; otro día lo hago: hoy sólo para decir que mis perros tenían nombre diferenciado; uno Erick, el que parecía vikingo; otro Argos, el que parecía griego. Bueno, pues daba igual a quien llamara, también venían los cuatro juntos. ¿Para qué bautizar?
A mi gato, el tuerto, lo recogí cuando apenas tenía un mes, estaba muy enfermo y tenía un ojo ensangrentado y hecho una pena. Al veterinario y a mí nos costó casi tres meses recuperarlo y siempre estábamos temiendo que se muriera. Logramos salvarle a él pero no a su ojo que hubo que vaciarle cuando acabó el crecimiento, a los ocho meses más o menos.
La recompensa esta ahí. Pesa nueve kilos, es guapísimo y tan cariñoso que casi me hace la misma compañía que mis perros. En pocas palabras; es un pelmazo :)
El título del post, viene porque en Madrid se llama "ojos de gato" a las personas que tienen los ojos de ese color. Yo soy madrileña de nacimiento. Imagino que puedo decir con toda propiedad que en mi casa hay "cinco ojos de gato". Y ahí os los dejo para que contéis y para que conozcáis a mis gatitos. No es muy buen montaje, pero no quería poner tres fotos.

Solo una cosa más. La que lleva las gafas, soy yo.

Gaviotas

Y están bastante alejadas del puerto, pero esos barcos no son de pesca. Son petroleros. Siempre tenemos enfrente ocho o diez, esperando que les den entrada en el pantalán para descargar. Tienen su encanto vistos de lejos :)


Ese color tan raro de la foto, se consigue cuando no te das cuenta de que el carrete llevaba tres meses caducado cuando lo pusiste. Pero queda bien. ¿no?

Playa al amanecer

Funcionó el escáner, sí, sí, sí...!


Bueno, pues esto es una parte de lo que os decía hace un par de posts. El mar bebiéndose el sol del amanecer. Es más bonito al natural, pero...

Foto

Me he cansado de recibir peticiones de ayuda mediante varitas mágicas, así que ahí os dejo mi foto para que veáis claramente que no puedo hacer milagros ni conmigo.

04 junio 2005

Las virtudes del tenis

Tenis. Yo creí que solo era un deporte pero no; he descubierto que tiene virtudes terapeúticas relacionadas con el sueño. Por ejemplo; ayer me quedé dormida en el sofá durante el partido Davydenco-Puerta, y por la noche dormí como un bebé después del partido Federer-Nadal.
Supongo que porque en el primero me daba igual quien ganara y en el segundo por lo que me cansé ayudando a Nadal a ganarlo. En la distancia, pero ayudando; es decir, gritando ¡vamos, vamos, dale en todo el coco a ese suizo, que ya es tuyo..!, y cosas un poco menos adecuadas que no voy a poner aquí, por si hay menores.
Hasta me he despertado 15 minutos mas tarde!
Si hoy, final de chicas y mañana, final Nadal-Puerta, pasa lo mismo, el problema se habrá solucionado sin tener que tirar de pico y pala como me ha propuesto algún amigo caritativo :)
Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, o no, que no es que esté muy segura, me voy a dar un garbeo por la Rambla, antes de que se ponga perdida de gente paseando y me acercaré hasta el Balcón del Mediterráneo a ver un poco el mar, que ya no sé si está en el mismo sitio de siempre porque lo creáis o no, hace como un año que no lo veo. Y eso que lo tengo a 300 metros en línea recta desde mi casa. Luego os cuento si sigue allí.

03 junio 2005

No soy nadie...

... sin café, doctor, no soy nadie..!
Y hoy menos que nadie. Si no duermo, malo; si duermo, peor, porque me levanto "atontoliná".
Le voy a cambiar el nombre al blog. Le llamaré "Diario de sueños e insomnios" hasta que se pase la racha y pueda hacer como casi todo el mundo. Dormir de noche y estar despierta de día. Y no solo despierta, sino despierta, o sea, despierta, además de tener los ojos abiertos.
De los animales mal llamados irracionales, envidio eso; la capacidad de pasar del sueño a la vigilia sin transición. Ahora mismo mis dos gatos están profundamente dormidos, uno en su atalaya, el otro en su cesta. Me he levantado de aquí varias veces y ni se han estremecido, pero si voy a la cocina y tiro de la anilla que abre una lata de su comida favorita, antes de acabar de soltar la tapa, estarán allí maullando y mirándome exigentes. "Miu, miau, miiiiaaauuu, miaaaaaaaaaaauuuuuuuuuuu", que podemos traducir por "!pon la comida de una vez en el plato, que nos van a dar las uvas...!" Y ni siquiera han tenido que ducharse..!
En fin, creo que a estas alturas tengo pocas probabilidades de cambiar mi naturaleza y convertirme en gato. Hacienda sospecharía que lo que quiero es evadir impuestos y no está el horno para bollos que si se te olvida declarar que hiciste una hora extra remunerada en Julio del año pasado, te cae una multa que no levantas cabeza hasta el 2020.
Cuando llega este tiempo, me acuerdo de Victor Hugo, de "Los Miserables", del pan que roba Jean Valjean y de sus años de cárcel. No sé porque, la verdad. Al fin y al cabo banqueros y políticos pueden quedarse una panadería entera y nunca les pasa nada.

02 junio 2005

Dormir o no dormir

Tener o no tener, ser o no ser, estar o no estar; he ahí las cuestiones.
Ayer, me levanté a las 6.35, como siempre a pesar de estar en semi-vacaciones. Me quedé en el sofá hasta las tantas viendo películas de Harry Potter, pero no me dormí. Decidí que mejor a la camita a ver si me atacaba Morfeo. Nada. Acabé el libro que estaba leyendo y empecé otro más aburrido. Nada. Me tomé la valeriana de rigor, un vaso de leche caliente, conté ovejitas, me subí por esa escalera que se apoya en una nube y que dicen los que saben de relajación que cuando vas llegando al último peldaño no puedes evitar quedarte frita. Yo me caí de la escalera, todavía despierta...
Esto se está convirtiendo en un problema, porque ¿qué hace una en casi vacaciones si no puede dormir algunas horas extras ni tampoco las normales? Engorda, eso es lo que hace; engordar.
Que si unas cucharaditas extras de azúcar para las tilas y la leche calentita, que si un caramelito, que si un filete con patatas fritas...
Se aburre una y come. Y cuando se acaban las semi o las completas vacaciones, tiene que salir corriendo a comprarse ropa que le permita respirar, porque en la que tiene de hace un par de semanas ya no cabe.
Esto me recuerda una anécdota de Coolidge; cuando era niño y durante unas vacaciones engordó una buena cantidad de kilos. Al volver a casa constató que le resultaba insufrible llevar la ropa de antes; llamó a su madre y le dijo: "mamá, no puedo ponerme la ropa que hay aquí; me está más estrecha que la piel. Su madre le contestó que eso era imposible, que no hay nada más ajustado al cuerpo que la propia piel, a lo que Coolidge respondió con una lógica aplastante; " entonces ¿cómo es que con la piel puesta puedo respirar y con esta ropa puesta no?"
En fin; voy a tomarme las medidas y empezar a pensar en dos tallas más para dentro de diez o doce días.

01 junio 2005

Pobre Mariposa

"Poor Butterfly", de Hubbell y Golden, interpretada por Sarah Vaughan, una de las más grandes damas del jazz.

Pequeños placeres

Nada mejor que quedarse en casa si lo que hace uno, por lo general, es pasarse el día fuera. Poder estar las 24 con el boatiné puesto, los rulos, redecilla incluída y las chanclas arrastrando, es un placer de dioses, diga lo que diga la gente.
Yo lo sé por una vecina, no os vayáis a pensar que me pongo rulos. El largo de mis cabellos no me permite tal cosa; no hay rulos tan chiquitines.
Y volviendo a mi vecina; es una mujer sabia. Como ha cumplido ya 84 años reconoce que tiene algunas limitaciones y que las discotecas no son lo más adecuado para ella. Pero le gusta relacionarse, bailar y hablar por los codos. Vive sola pero eso no significa ningún inconveniente. Con la tele puesta todo el día, conversa a más y mejor con los presentadores de tv3, les dice a los personajes de las telenovelas lo que tienen que hacer en situaciones comprometidas y da buenos consejos a las pobres chicas que siempre resultan engañadas por algún malvado/a. A veces, "se pone de los nervios" cuando está viendo venir alguna desgracia y ningún personaje se da cuenta.
Baila por la casa cuando dan programas musicales y no se corta un pelo si tiene que salir a abrir la puerta en combinación. "Que una ya no está para pasarse el día pendiente de los demás, sino para aprovechar y hacer lo que me de la gana y al que no le guste, que no mire" Y tiene muchísima razón.
No merece la pena estresarse por cosas cuya importancia es tan relativa. Y hay que permitirse esos pequeños placeres cuando se tiene ocasión. El mundo no está pendiente de nuestros actos; le importamos un comino al mundo. Sobre todo si estamos en nuestra casa, es nuestro día libre y no esperamos a comer al rey, pongo por caso.
Me da pena no tener una bata de boatiné color de rosa, ni poder ponerme unos buenos rulos y no tener unas chanclas a juego con la bata. Hoy me las pondría, hablaría con la tele a grito pelado y bailaría con la escoba en el comedor. Incluso cantaría un poco y todo.